Manostijeras no es Alfredo sino Aldedo

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El copyright de llamar Manostijeras a Rubalcaba es de mi antiguo vecino de despacho en el Senado Carlos Floriano, hoy diputado, y llamar Aldedo en lugar de Alfredo al todopoderoso candidato único a las primarias inexistentes del PSOE se debe a un usuario de “Twitter”; los dos hallazgos calificativos merecen aplauso.

Floriano con lo de Manostijeras responde a una gracia de Rubalcaba, que puñetera gracia tiene el hombre, cuando dijo que Rajoy quería podar el Estado de Bienestar; es cierto que el Manostijeras del Estado de Bienestar ha sido precisamente Rubalcaba omnipresente vicepresidente de un Gobierno que ha congelado las pensiones, ha bajado el sueldo a los funcionarios y empleados públicos y ha creado cinco millones de parados además de perpetrar una decena de otros recortes sociales. Lo de Aldedo viene de esa curiosa petición de sabores peronistas del vicepresidente ante un auditorio socialista: “Quiero que me llaméis Alfredo, llamadme Alfredo”. El ingenioso usuario de “Twitter” autor del calificativo de Aldedo, unía aquella petición del uso del nombre de pila a la fuente de poder del candidato Rubalcaba que debe la nominación sin competencia al dedo de Zapatero, si bien no a un dedazo voluntario sino a un  dedazo de obligado cumplimiento desde una conspiración interna que, además, se llevó por delante a Carme Chacón que vio su gozo en un pozo. A la joven ministra no le esperaban aquellas cosas maravillosas que predijo.

Lo de “llamadme Alfredo” me recuerda demasiado al “llamadme Evita” que pidió en un mitin la esposa de Perón a sus “descamisados”. Pero los socialistas no son “descamisados”, que se lo digan a Felipe González, a Miguel Boyer, a Carlos Solchaga, a José Bono y a tantos otros. Y, desde luego, no es un “descamisado” Rubalcaba. De momento, funcionalmente hablando, tiene varias camisas. La camisa de vicepresidente del Gobierno, la camisa de ministro del Interior, la camisa  de portavoz del Gobierno y ahora también la camisa de candidato a la presidencia del Gobierno en 2012 o cuando sea. Este hombre no podrá utilizar tarjetas de visita sino folios si quiere que le quepa todo lo que es. “De dónde saca  / “pa” tanto como destaca”, que canta el cuplé.

Yo no sé si Rubalcaba coincidirá con ese tipo tan educado y fino que es Pedro Castro, por pocos días alcalde derrotado de Getafe, en que los votantes del Partido Popular son “tontos de los cojones” pero desde luego los españoles, voten o no al Partido Popular, no son tontos, y Rubalcaba desde que se ha montado para su exclusivo uso una democracia interna sin democracia interna, que es como cocinar un pastel de liebre sin liebre, no deja de decir sandeces, y que me perdone, que obviamente -si aceptamos que los españoles no son tontos y por ello no se dejan engañar- no convencen a nadie.

Por ejemplo, Rubalcaba dijo sin sonrojarse que el Estado de Bienestar es una creación del PSOE y que “cuando hay que remozar un edificio lo mejor es que lo haga el arquitecto que lo construyó”. Pero eso no es así de claro. El llamado Estado de Bienestar como sistema de protección y bienestar social, históricamente contó con arquitectos como David Lloyd George y Konrad Adenauer, y teóricos como William Beveridge, Barón de Tuggal, -promotor del “Welfare State” británico y de las primeras formulaciones de la moderna seguridad social-, Burke y Paine; ninguno era socialista. En nuestro país hay que buscar sus rudimentos en las medidas sociales de Eduardo Dato, creador del Ministerio de Trabajo, al que se debe la primera legislación social; era conservador. Y el camino del sistema de protección social se desarrolló a partir de mediados de los años 50, se abrió más desde 1964, y se universalizó y potenció a principios de los 70. Ya recuperada la democracia se fortaleció hasta llegar a la realidad actual. No es un invento socialista. En el frontispicio del sistema del Estado de Bienestar está Keynes, liberal, miembro de la Cámara de los Lores como Barón Keynes de  Tilton. Su reto teórico era el pleno empleo. Hay que tener bemoles para que Rubalcaba olvide los millones de parados durante el Gobierno de Felipe González, recuperados por el Gobierno de Zapatero. El mejor Estado de Bienestar es el que crea empleo, y eso no lo han hecho los gobiernos socialistas. Como suele recordar Esperanza Aguirre “cuando los socialistas entran por las puertas, los empleos salen por las ventanas”.

Por ejemplo, Rubalcaba dijo, como si fuese un hallazgo, que el Partido Popular caía en una contradicción al denunciar al mismo tiempo una conspiración para asegurarle la candidatura a la presidencia y un dedazo. Aseguró que lo uno o lo otro porque ambas cosas eran imposibles unidas. Nada de eso. No hay contradicción alguna: la conspiración montada por él dio como resultado el dedazo, desplazando por el camino a Chacón que era, según todos los indicios y testimonios, la candidata preferida por Zapatero. La niña del jefe.

Por ejemplo, Rubalcaba aseguró gozoso que sentía “el calor de los socialistas” y que eran “miles los dedazos” que le habían llamado a ser candidato. Y yo me pregunto: si eran miles sus partidarios ¿por qué ha eludido las primarias?  Ya era chocante que el PSOE fuese partidario de que votaran los socialistas sobre sus asuntos internos y se negase a que votasen  los españoles sobre algo tan importante para todos como el Gobierno que desean para España. Pero no. Había trampa. Como casi siempre que aparece Rubalcaba por el escotillón el asunto se oscurece. Aseguraban que habría primarias porque los del sanedrín (que no es Moncloa ni Ferraz) sabían que no iba a haber primarias. Era un fraude en sus propios términos y desde su enunciado.

Por ejemplo, Rubalcaba ha asegurado, desde su dedazo, que va a cambiar el PSOE, que tiene nuevas ideas, que tiene soluciones para salir de la crisis. Pero qué malo ha sido  este hombre con su presidente. Si cree necesario cambiar el PSOE, si tiene nuevas ideas, si tiene soluciones para salir de la crisis ¿por qué le ha hecho la faena a Zapatero de no contárselas en privado, en el Comité Federal o en el Consejo de Ministros? Es vicepresidente del Gobierno, ministro del Interior y portavoz del Gobierno ¿por qué condenar a los españoles a una espera angustiosa hasta que él sea hipotéticamente presidente del Gobierno en 2012? Que ponga en práctica sus ideas ahora, que nos haga conocer sus luminosas soluciones contra la crisis y las aplique. Que no nos haga esperar -¿cuántos cientos de miles de parados más?- para aplicar su bálsamo mágico. Es malo que no comunicase sus sabidurías a Zapatero, a su compañera de Economía, a su compañero de Trabajo, a todo el Consejo de Ministros, pero es aún peor que no resuelva los problemas del país si sabe cómo hacerlo. A ver si es que no sabe y es todo humo. Rubalcaba no se cansa de decir que Rajoy tiene un programa oculto y ahora resulta que quien ha tenido todo este tiempo un programa oculto, que ni su jefe conocía, era él. Qué pillín.

Porque lo que sabemos hasta ahora del candidato Rubalcaba es que es un insultador, un faltón, alguien que denunciaba que Rajoy no proponía medidas (eso decía, pero hay cientos de iniciativas parlamentarias contra la crisis en el Congreso y en el Senado que el PSOE y sus ocasionales socios se han cargado con sus votos; verdad constatable en los “Diarios de Sesiones”) y cuando Rajoy propone un paquete de medidas de austeridad concretas y valientes se limita a despreciarlas y a hacer gracias; pero el país está hasta los cataplines de tantas gracias y de tanto manipulador. Con las cosas de comer no se juega. Rubalcaba no ha propuesto ninguna medida ni rigurosa ni vacía; ninguna. A ver qué mensaje ofrece a los españoles aparte de enredar y de insultar a Rajoy y al Partido Popular. La gente ya está cansada de esos listos que creen que los españoles somos memos. Y se ha comprobado en las elecciones del pasado 22 de mayo. El PSOE no ha hecho la más mínima autocrítica y sigue en Babia. Ha creído que con un cambio de caras resolvía el problema y el engaño valdría otra vez. Pero va a ser que no.

Las encuestas, tras el supuesto “efecto Rubalcaba”, no varían de tendencia. Hoy en unas elecciones generales el PSOE con Rubalcaba quedaría 13,8 puntos por debajo del Partido Popular. Y el 71% de los encuestados cree que la candidatura de Rubalcaba es producto de un dedazo. Un 52% se muestra convencido de que Zapatero y Chacón fueron “presionados” -léase conspiración o empujón- para abortar las primarias y conseguir que Rubalcaba se el candidato único. El ungido.

Así es que se les llenó la boca de criticar el dedazo de Aznar al proponer en su día a Rajoy, dale que dale durante los últimos años, y resulta que luego en el PSOE hay dedazo y, además, conspiración contra el jefe.

Entre la designación de Rajoy en su día y el dedazo de Rubalcaba hay algunas relevantes diferencias. En el caso de Rajoy nadie dijo otra cosa; nadie enmascaró nada. Aznar propuso a Rajoy al órgano supremo del Partido Popular entre Congresos (yo estaba allí), éste lo aprobó, y al día siguiente Rajoy dimitió como vicepresidente del Gobierno y de todas sus responsabilidades gubernamentales. Se centró en sus tareas como candidato. Rubalcaba continúa en todos sus cargos, manejando el aparato del Estado, que le está encomendado como miembro del Gobierno, para sus fines partidistas; por ejemplo usó un “Falcón” de las Fuerzas Aéreas para asistir a un acto del PSOE en Sevilla; también en eso ha mentido, como no, porque dijo que había volado entre Almería y Sevilla para reunirse con Griñán, presidente de la Juntade Andalucía, pero ya venían de estar juntitos en Almería, y lo que dio en Sevilla fue un mitin ante afiliados socialistas.

Rubalcaba mintió hablando de primarias, luego siguió mintiendo cuando ya estaba nominado por el órgano superior del PSOE porque continuó hablando de primarias, y tuvo el cuajo, una y otra vez, de seguir hablando de democracia interna cuando cualquier otro candidato -y surgieron hasta tres héroes que anunciaron su candidatura y que se han volatilizado como era de esperar- necesitaba 22.000 avales para presentarse, y para obtenerlos contaba sólo con unos días de plazo; Rubalcaba, al ser aceptado por el máximo órgano del PSOE, no necesita ni un solo aval. Eso se llama igualdad de oportunidades.

José Luís Balbás, que pone muy nerviosos a los socialistas, se ha cansado de contar que en los últimos diez  años no ha habido más primarias que las que promovió Tomás Gómez y porque el dedazo de Zapatero falló en esa ocasión; el dedazo no había fallado, por referirme a Madrid, en las candidaturas anteriores de Trinidad Jiménez y de Miguel Sebastián. Como casi todo en el PSOE lo de las primarias sirve para su utilización como arma arrojadiza contra los demás, pero de democracia interna nada de nada.

Y, sobre todo, el pueblo español, el ciudadano de a pie, sabe quién es Rubalcaba. Su paso a primera línea es un regreso al futuro. Fue el portavoz del Gobierno que negó la existencia del GAL y de la corrupción generalizada que llevó a los Tribunales y/o a la cárcel a ministros, a secretarios de Estado, a directores generales, a cuatro Presidentes de Comunidades Autónomas, y hasta al Gobernador del Banco de España, a la presidenta dela Cruz Roja y a la directora del B.O.E,  y también llevo a la dimisión de dos vicepresidentes de Gobiernos de Felipe González. Además es el hombre de aquella vergonzosa jornada de reflexión en las elecciones de 2004, el autor de la frase “España no se merece un Gobierno que mienta” (repetirla ahora da hasta risa), el ministro del Interior que se encargó de velar por el cumplimiento de la tregua-trampa de ETA, el que aseguró que ETA no había robado trescientas pistolas en Francia, robo que luego se comprobó; el ministro del caso del bar “Faisán”… Y ha sido y es vicepresidente (y por ello co-responsable)   del Gobierno que gastó la hucha y enterró el equilibrio presupuestario que recibió del Gobierno del Partido Popular, que negó la crisis, que no tomó medidas a tiempo, que sigue en la picota de la UniónEuropea, y que con sus despilfarros, sus errores y su desidia creó cinco millones de parados. En fin, Rubalcaba no es precisamente un desconocido, un ejemplo de renovación generacional. Menuda regeneración democrática.

Manostijeras Rubalcaba, llamadle Aldedo, ha asumido ser candidato a la presidencia del Gobierno en un momento pésimo para su partido y eso le lleva a aspirar tan sólo a salvar los muebles. Lo demás es pura fantasía a lo “Invictus” Gómez. Lo que intenta Rubalcaba, a la desesperada, es que el Partido Popular no gane las elecciones por mayoría absoluta para que el PSOE pueda manejar el futuro con los nacionalistas que están dispuestos a todo para seguir ordeñando la vaca, con perdón, y de ahí probablemente las zalamerías a Bildu, el consentimiento pertinaz de amenazas como la última de incumplir los límites de deuda por parte del consejero de Hacienda dela Generalidad de Cataluña, etcétera.

¿España? ¿Los españoles? ¿Las medidas contra la crisis?  ¿La confianza internacional? ¿La lucha contra el paro? Nada. El presidente del Gobierno está noqueado, es un ex sin serlo, y el vicepresidente está a sus cosas, que son las cosas de su candidatura. Y el Gobierno está en lo mismo: a verlas venir. El que se mueve sigue sin salir en la foto, como en tiempos de Alfonso Guerra.

Mientras, el ex-presidente del Gobierno de Islandia, Geis Haarde, se enfrenta estos días al veredicto de un Tribunal especial acusado de negligencia por su gestión de la crisis económica que no supo vigilar. A finales de 2008 los cinco grandes bancos del país quebraron y la Bolsa se desplomó un 77%. La presión de la calle, inédita en un país pacífico en grado sumo, produjo la dimisión de Haarde en enero de 2009. Su país tomó drásticas medidas con un nuevo Gobierno y de ser uno de los más afectados por la crisis, fue el primero en recuperarse. El paro en Islandia es hoy del 8% y en España es del 21%; su cota más alta de deuda fue de 50.000 millones de euros, y la deuda española es de 800.000 millones de euros;  cuando le hablan de España afirma que “un nivel de paro tan alto es insostenible”. Haarde se ha declarado inocente y confía en ser absuelto. Es el primer mandatario de un país en crisis que es enjuiciado por negligencia de su Gobierno; el Parlamento islandés, por tres votos, decidió su procesamiento. Ahora vive tranquilo, en una casa modesta, sin escoltas, conduce un modesto Ford Mondeo, y está feliz por haber superado una grave enfermedad. El Gobierno de España, en plena crisis, hace risas, ve brotes verdes y se mueve en Falcon o en Audi 8 entre una tropilla de escoltas y de asesores. Nada que ver.

Y aquí Manostijeras Rubalcaba, llamadle Aldedo, canta estribillos en el Congreso cuando la oposición le pregunta por el gravísimo caso del bar “Faisán”; no  impide la ruina de los comerciantes que tendrán que despedir trabajadores en vez de contratar nuevos,  y perjudica al turismo al no cumplir las leyes y mantener el mini-poblado chabolista de la Puerta del Sol; mientras, algún pijo con ínfulas se permite pedir en el Parlamento de Cataluña que no ondee la bandera española en los edificios públicos…. Y cosas así. 

Aquí pasa de todo y, mirando para otro lado, los responsables, pasmados, quieren hacernos creer que siempre pasa nada. Y Manostijeras, llamadle Aldedo, que siga volando en Falcón, que confunda lo que es del Estado y lo que es del PSOE. Para lo que queda. A no ser que haya pactado ya (o pueda pactar antes de las elecciones) con los del 15-M para la próxima jornada de reflexión… Cosas más raras y oscuras se le deben.

 

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2 comentarios to “Manostijeras no es Alfredo sino Aldedo”

  1. camila Says:

    Hola Juan:de nuevo he leido tu blog, en el que defines a Rubalcaba a la perfección. Se quiere presentar a las elecciones ignorando que, como miembro del gobierno en toda la etapa de Zapatero, es corresponsable de todas las decisiones que se han tomado y que han llevado a España a la ruina.Se quiere presentar como un demócrata la persona que mas trampas ha hecho al Estado de Derecho en España. Yo confío que finalmente sus mentiras queden al descubierto en el caso Faisan. Por lo menos.

  2. Buñuelo Says:

    Se ha encerrado Zapatero
    en su Búnker de Ferraz,
    alejado de los tiros
    y la triste realidad.

    La derecha se está dando
    un paseo militar:
    A Barreda le ha barrido
    la señora Cospedal,
    en Asturias damos pena.
    en Valencia sigue Camps.
    Cataluña va de craneo…
    de Madrid… mejor ni hablar.

    Apostemos por Alfredo
    ¿Por quien vamos a apostar,
    si de mal que está la cosa,
    ya no puede estarlo más?

    Deprimido Zapatero,
    componiendo el ademán,
    hace el último discurso
    para la posteridad:

    “En diez meses Rubalcaba
    los comicios ganará
    Bueno, en fin… no lo aseguro
    no es cuestión de exagerar
    solo digo que es posible,
    quizás, quizás, quizás…”

    Otra vez a la batalla
    sale la oficialidad
    El barreda sale andando,
    El Tomás Gómez, igual…
    Unos piensan en largarse
    otros ya no piensan más
    que buscarse las alubias
    ¿pero dónde alubias dan?

    Rubalcaba ya es el amo:
    No conoce más rival
    que Rodriguez Zapatero
    Secretario General.

    “Y ese lastre pesa mucho…
    -piensa Alfredo- aunque quizá…
    si ocurriera un accidente,
    pueda ser porvidencial…”

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