Democracia débil, bautismo de Gómez y kale borroka

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En España la Constitución y el Código Penal garantizan la inviolabilidad de las sedes parlamentarias. Esta garantía afecta al Congreso de los Diputados, al Senado y a los parlamentos autonómicos. Las penas contra los delitos derivados son de cárcel. Estos edificios no se están respetando por turbamultas violentas y el hecho es grave. El culpable último es el Gobierno de la Nacióny, en su seno, el ministro del Interior. Cualquier maniobra exculpatoria para lo que es un clarísimo delito resulta sencillamente aberrante. Pero en esta España nuestra hemos perdido ya el derecho al asombro. Si me dicen que un monseñor toma la alternativa en Las Ventas me limitaré a preguntar de qué ganadería son los toros.

Hace muchos años Gabriel Elorriaga publicó un interesante libro titulado “Democracia fuerte”. Lo rescato porque España da la sensación de ser cada vez más una democracia débil que transita hoy por un paraje de riesgos. La democracia es de cristal; se la defiende o se la deja quebrar; parece que el Gobierno bicéfalo de Zapatero-Rubalcaba no está preocupado por lo que estamos viviendo. Lo acaba de decir el propio insepulto (político) presidente Zapatero al responder con un escueto “no” a la pregunta del millón: ¿le preocupa lo sucedido en las inmediaciones del Parlamento Catalán? Por su parte Rubalcaba, el gemelo de Zapatero, no respondió ni con un monosílabo. “Miró al soslayo, fuese y no hubo nada”, como en el célebre soneto de Cervantes. El secuestro, el acoso y las vejaciones sufridos por los parlamentarios de Cataluña no le inspiran al ministro del Interior ni una palabra; él está a lo suyo que es salvar en lo posible los muebles del PSOE en las próximas elecciones.  Y parece que lo que suceda en España le da igual; ni le ocupa ni le preocupa.

La deriva de los simpáticos chicos del llamado 15-M desde ser comprendidos “indignados” pacíficos a ser radicales y violentos anarquistas o anarquizantes, debe hacernos reflexionar a todos; a los políticos y a la sociedad en su conjunto. La situación es muy grave y me temo que lo será aún más. España no se merece el Gobierno que tiene, el Gobierno que nos miente,  el Gobierno que no sabe, no contesta, no actúa, no reflexiona y ni siquiera asume su responsabilidad. Nos lanza cortinas de humo, globos sonda, para derivar la atención nacional lejos de los gravísimos problemas que nos cercan.

Una vez es la Ley de Igualdad de Trato, un disparate cursi e innecesario; otra vez es la Ley de la Muerte Digna, un  modo más de dividir a los españoles;  otra vez -la última memez por ahora- es el hipotético traslado de los restos de Franco desde Cuelgamuros al cementerio de El Pardo, que como todo el mundo sabe es una cuestión prioritaria por la que la mayoría de los españoles se manifiesta, se preocupa y se encabrita. Qué cosas. Un día hubo quien pidió la partida de defunción de Franco como si su muerte no fuese suficientemente notoria, y otro día se hace cuestión  urgente sacar sus restos de un lugar que por cierto él no eligió para su eterno descanso; el dictador decidió en vida ser enterrado precisamente en El Pardo, y fueron el Rey, que iniciaba su reinado, y el entonces presidente del Gobierno  quienes decidieron depositar su cadáver bajo la Cruz de Cuelgamuros con mil quinientos kilos de lápida encima. 

Pero lo grave, lo preocupante, es que la democracia se nos presenta débil, no se defiende, no responde, la ley no se cumple. En los últimos días se han cercado Parlamentos, se ha vejado a representantes elegidos por el pueblo, se han impedido desahucios, se ha insultado al heredero de la Corona.Y no ha pasado nada. La autoridad competente ha dejado hacer. Si Rubalcaba no quiere cumplir con sus deberes y responsabilidades de ministro del Interior porque cree, con razón o sin ella, que así se dañaría su imagen como candidato socialista a la presidencia del Gobierno, que dimita. Pero que no deje de responder, eficaz o ineficazmente, a lo que es su deber. Otra cosa sería ser golferas, desvergonzado y oportunista. Y España, señor ministro, no se merece eso. Y usted en ese caso no se merecería el Ministerio.

En alguno de los cercos que padeció el Congreso de los Diputados, desde pancartas y gritos los “indignados” amenazaban: “Queremos entrar a legislar”. Hay que tomarlo no como una anécdota sino como un síntoma. Y, sobre todo, porque tras esa aberración no pasó nada. En España, a fuerza de pasar casi todo, siempre pasa casi nada. Para “entrar a legislar” al Congreso, donde se residencia, junto al Senado, la soberanía nacional, hay que comparecer antes en unas elecciones y conseguir acta parlamentaria. “Entrar” a las Cortes Generales airadamente, a la fuerza, ya ha ocurrido varias veces en nuestra Historia, y en la última, el 23 de febrero de 1981, fui víctima yo mismo porque estaba allí aquella tarde.

Otra consigna de los de la Puerta del Sol: “Aquí está el poder, que lo sepan”. ¿Qué poder? Es una tontería presuntuosa. Optar por una llamada “democracia real” que da más valor a las movilizaciones callejeras que a la comparecencia libre de los españoles en las urnas, es una perversión política. Que se consienta, se jalee y se use el vocabulario de esos “indignados”, es una prueba más de que la democracia es débil o hay sectores amplios que no confían en su fortaleza. Buscar otras vías alejadas de la Constitución desde la vulneración de las leyes no es “democracia real” es sencillamente ignorancia, violencia y bronca disfrazada de recetas inexistentes. No debemos dar carta de naturaleza a una presión extraparlamentaria antisistema que sólo se representa a si misma. Y quien lo consiente es responsable y culpable de lo que ocurre y de lo que pueda ocurrir.

No sólo están indignados quienes se han convocado en plazas y calles de España; lo están también  muchos de esos más de veintitrés millones de españoles que votaron  el pasado 22 de mayo y que con su voto enviaron un mensaje claro a la sociedad en general y al Gobierno en particular: la exigencia de cambio. El alto índice de participación y los resultados de aquella jornada electoral son conocidos; nada que ver con unas algaradas violentas y ruidosas cuyas peticiones son contradictorias, sesgadas, y desmelenadas. Han pasado a la izquierda por la izquierda, de modo que han dejado en la cuneta a Carlos Marx y se han subido al pescante de Groucho Marx que era más ingenioso. Se reclama una reforma de la Ley Electoral pero, al tiempo,  se pide a los ciudadanos que no voten. Se proclama “no nos representan” pero quienes lo gritan no representan nada serio y, en todo cado, nadie les ha elegido como sus representantes. Y así. Todo ello desde el diagnóstico de que falla el sistema, con lo que se salva generosamente de la quema a quien es culpable de la situación que el país padece, por omisión primero y por mala acción después, que es el Gobierno socialista.

El ministro del Interior y candidato digital del PSOE a la presidencia del Gobierno no ha tomado medida alguna sobre un movimiento que se ha radicalizado, se ha convertido primero en bronco y luego en violento, y ha perdido esa parte de razón que los bondadosos pudieron reconocerle en sus inicios. El ministro se apuntala para su inacción en que “la policía está para resolver problemas y no para crearlos”; pero la policía está, sobre todo, para que las leyes se cumplan, y las acampadas, estables o itinerantes, suponen una vulneración de la legislación vigente, un riesgo cierto de insalubridad e incendio, entre otros, y condenan a la ruina a comerciantes, hoteleros y hosteleros de los lugares que las padecen, además de, por ello, crear más paro. Ya en la mayoría de los casos ni se pide autorización para manifestarse; se pacta la acción “in situ” con una policía que recibe órdenes de sus responsables políticos. ¿Qué espera el ministro de esos “indignados” cada vez más vacíos de razón y más experimentados antisistema? Estas movilizaciones ¿son un ensayo general de lo que nos espera tras las más o menos próximas elecciones generales? ¿Es una estrategia que se le ha ido de las manos a quien la diseñó? Un recuerdo: Zapatero le dijo a Iñaki Gabilondo, a micrófono que creían cerrado: “Hay que crear tensión”. Pues eso.

Un abuelo de ochenta años de cuyo nombre no quiero acordarme actuó como animador  y vocero en uno de los cercos al Congreso de los Diputados. Luego le entrevistaron en una televisión. Sus juicios fueron de esperpento. Según este anciano desaforado España no ha cambiado desde 1939 y se mostró forofo del comunismo. En fin, una especie de estalinismo zombi. De aquella frescura inicial del 15-M se han apropiado los radicales, que son los más desaprensivos, los más organizados y los más activos. Esto ha pasado siempre en el inicio de los totalitarismos, como recordó Esperanza Aguirre ante la Asamblea de Madrid en un discurso memorable.

Se anuncian siete manifestaciones -pueden ser más- para dentro de pocos días cuyo destino es la cercanía del Congreso de los Diputados. Otro reto, otra provocación, otra vergüenza para quienes pudieran consentir que consiguieran su indudable propósito: atacar el templo de la soberanía nacional, o sea la democracia. No hay más democracia que la que se residencia en las urnas porque en ellas se deposita la voluntad de los ciudadanos. Apellidar a la democracia es siempre falsificarla: “orgánica”, “popular”, “real”, “corporativa”… Sucedáneos para disfrazar totalitarismos.

España está dando una deplorable imagen al resto del mundo. Los llamados “indignados” gritan la necesidad de su “revolución”. ¿Cuál? Por esos mundos se nos une a Egipto, a Túnez, y a Yemen. Pero España es una democracia que en nada se parece a los regímenes de esos países, salvo que en Egipto y Túnez gobernaban, de hecho, partidos integrados, como el PSOE, en la Internacional Socialista. Esa imagen internacional de España nos perjudica cuando la confianza que genera nuestro país está bajo mínimos. El riesgo-país de España se ha desbordado, nuestra prima de riesgo se dispara. Según el FMI España crecerá 8 décimas mientras Europa crecerá un 2%. Y el Gobierno preocupado sólo en la cuenta de cuántos votos conseguirá el PSOE cuando al fin Zapatero convoque elecciones. De lo demás pasa.

En este panorama el inexpresivo Tomás Gómez decidió ser aún más estulto, dicho con el respeto que merece por poco que sea. Se estrenó como portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid y fue noqueado por una Esperanza Aguirre ágil, brillante, imaginativa y contundente que dejó a los demás Grupos sin discurso creíble porque planteó desde sus primeras palabras un programa de regeneración democrática audaz y valiente, que ya esbozó en 2003 pero entonces los otros Grupos no le recogieron el guante: circunscripciones electorales, listas abiertas, cercanía de los candidatos a los electores. Y, como fondo, la libertad. El ciudadano libre e igual.

Tomás Gómez, impasible,  con un rostro de  careta, confundía la tribuna de la Asamblea de Madrid con el podio de un mitin. Como si en vez de en su bautismo parlamentario ante una Cámara en la que su representación ha mermado tanto, estuviese hablando sólo a palmeros de oficio o beneficio. No convenció. No hubo un solo medio de comunicación que al día siguiente se tomase en serio o diese ganador del debate a Gómez.

La primera propuesta del debutante parlamentario, y la enfatizó, fue que en la Asamblea representativa de los madrileños se crease una Comisión parlamentaria mixta para dialogar con los activistas del 15-M, equiparando alborotadores y representantes legítimos de los madrileños. A aquella misma hora los “indignados” con los que Gómez proponía dialogar desde una ceguera notable, estaban asaltando a los diputados del Parlamento de Cataluña. El despropósito supone un síntoma de lo que cabe esperar de la actuación de Gómez en la política regional. No ha entendido el mensaje de las urnas que le han proporcionado el dudoso honor de ser el líder socialista menos votado en Madrid en todas las elecciones autonómicas celebradas hasta ahora. Algunos pedían divertidos: “Simancas, vuelve”. Los socialistas inteligentes y avisados, que los hay, comentaban en los pasillos sotto voce su bochorno por la intervención del “invictus” vencido.

Tras el esperpento perpetrado por el todavía cabeza de los socialistas madrileños me pregunté, y no era la primera vez, cómo este señor pudo ser en su día el alcalde más votado de España; tengo gran respeto a los parleños, que, por cierto, el pasado día 22 de mayo colocaron al Partido Popular a 22 votos del PSOE, y pienso que las urnas nunca se equivocan. Ni cuando le votaban a él en Parla ni cuando le han dado la espalda en el conjunto de la Comunidad. Simplemente me pregunto -y obviamente no me refiero a Gómez- si es más o menos fácil que un listo pueda convertirse en un tonto. Y viceversa.  

Un centenar de socialistas madrileños han creado ya una plataforma “anti Gómez” que llaman “Más socialismo Madrid”. La cabeza visible es el antiguo número 2 de Rafael Simancas, Andrés Rojo, que fue diputado autonómico, secretario de Organización del PSM-PSOE y miembro de la Ejecutiva Federal socialista. Esa plataforma ya ha pedido la celebración de un Congreso Extraordinario. “Invictus” quiere pasar por su apabullante derrota electoral sin romperse ni mancharse, en una virginidad política cuyo solo enunciado es patético; pero no le van a dejar. A lo largo de mi trayectoria autonómica creo que he conocido ya hasta cinco secretarios generales del socialismo madrileño. Pienso que Gómez está de paso y su tren está cerca de la estación termini. Le sobra prepotencia y le falta rigor; o sea: talento. Si le ponen en venta por lo que vale y pagan por él lo que piensa él que vale sería un negocio malísimo. 

Y de Zapatero para qué decir nada. Está dispuesto a quedarse en Moncloa mientras pueda. Ir de fracaso en fracaso hasta la derrota final. Un día, hace ya muchos años, escuchamos en televisión a un gran presidente del Gobierno. Era Adolfo Suárez. Dijo: “He llegado a la conclusión de que es más beneficiosa para España mi marcha que mi permanencia”. Y se fue. Su partido, la UCD, propuso un nuevo candidato a la presidencia del Gobierno: Leopoldo Calvo Sotelo. Hace muchos meses, creo que más de un año, apunté en este blog una solución similar para el zapaterismo ya entonces declinante. Su muerte política se veía venir. Pero Zapatero no es Suárez; es un tipo sin grandeza; no es un hombre de Estado; no se plantea siquiera que su marcha sería más beneficiosa para España que su permanencia. Y así nos va.

Lo peor es que ya es tarde. Aquella solución es hoy inviable y sólo cabe la convocatoria electoral para que el daño sea el menor posible dentro de la gravedad. Mientras, Felipe González, el nuevo rico que durante su mandato como presidente del Gobierno sumó los GAL a la corrupción generalizada, acaba de proclamar que una victoria electoral del Partido Popular sería fatal para España. Pues va a ser que no. Dijo lo mismo en 1996 en una España con un 23% de paro y llegó el Partido Popular para crear cinco millones de empleos. Pero ocurre que este político jubilado no lo está tanto y es quien se ha inventado la opción Rubalcaba. No el sanedrín de Moncloa ni el sanedrín de Ferraz. El dedazo no ha sido de Zapatero sino de González, y por eso ha ungido a un personaje del pasado, de su pasado, para intentar la salvación del futuro. Misión imposible.

El peligro nos cerca a todos en la medida en que todos seremos víctimas de la mitomanía de nuestro particular optimista patológico, Zapatero, si persiste en morir matándose y matándonos. Mientras, los violentos toman la calle en una especie de kale borroka ampliada y creciente. Una democracia fuerte es la que se defiende cuando es fustigada desde la ilegalidad, no la que crea espacios de impunidad porque el Gobierno, que debe actuar para preservarla, él mismo es débil. Y peor aún si fuese cómplice.   

Zapatero viajó a Kazajistán y cuando escribo estas líneas está en San Petersburgo. Ha plantado un árbol; al fín brotes verdes. Se teme su regreso. Siempre nos quedará Rubalcaba, podría haber dicho Bogart en “Casablanca”. ¡Socorro!

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14 comentarios to “Democracia débil, bautismo de Gómez y kale borroka”

  1. RDO Says:

    Senador, coincido plenamente con usted en este post.
    Siendo grave el patético bautismo de Gómez, en la Asamblea el pasado miércoles, mi preocupación encuentra su epicentro en lo que usted llama con acierto “democracia débil”. Nuestro Estado democrático y de Derecho,como cualquier otro que se califique de este mismo modo, encuentra su razón y depende su supervivencia del estricto cumplimiento de las normas que todos nos hemos dado. Cuando el voluntario cumplimiento de las normas falla deben entonces intervenir los mecanismos del propio sistema, democráticamente establecidos y aceptados,destinados a sancionar esos incumplimientos. Si este mecanismo no opera cuando es necesario entramos en serio riesgo de caer en el caos. En una anarquía del todo vale. La irresponsabilidad del gobierno de Zapatero al no hacer nada ante las situaciones de violencia e incumplimiento de las normas que últimamente se están dando en esta país no conoce precedente. Y no nos saldrá, desgraciadamente, gratis.
    Senador, cuenta usted con mi respeto y admiración.

  2. Guillermo Says:

    Apellidar la democracia:representativa.¿le suena?.
    Sobre el Movimiento 15 de Mayo decirle que es un movimiento pacifista y que no ha tenido parte en ningun suceso violento.Lo de Gallardon fueron unos vecinos de Chueca.
    Lo de Barcelona es incluso peor.Una monumental farsa de los politicos catalanes.Ni sitio,ni asedio,ni kale borroka,ni guerrilla urbana.Unos miles de manifestantes pacificos y 20 violentos,de los cuales practicamente todos son mossos infiltrados.Pero las imagenes de la tele son claras.A los politicos los seguian cuatro fulanos,uno con pancarta,otro insultando y al que se le va la mano,al mosso de turno.El resto de la gente sentadita en el suelo.Esto ha sido diseñado en un despacho y lamentablemente la gente pico el anzuelo llendo al parlamento.Pero a Puig no le salio del todo bien la jugada…
    Y lo del policia de Valencia infiltrado e incitando a la violencia de traca.Los videos estan ahi y la gente ya esta colgando mas.Es lo bueno de esta epoca

  3. Guillermo Says:

    Por cierto,es una pena pensar como una estirpe tan noble con el apellido Van Halen degenera tanto.Hubo un Van Halen hace 200 años que era todo un heroe idealista con una vida apasionante y digno de admiracion.Y ahora usted convertido en una persona condenada a defender algo que sabe que es falso y en lo que no cree simplemente para mantener su estatus de vida.Porque usted conoce la realidad da la pantomima de este pais.Sabe a quien sirven los partidos politicos.Sabe que realmente no representan a los que los han votado.Tambien conoce como los medios de informacion son empresas concentradas en un puñado de grandes grupos y que mienten,manipulan y no informan de la realidad,cosa muy grave ya que afecta al resultado de los votos.Lo de Barcelona es un ejemplo y mas alla de la impotencia por saber directamente que lo visto con mis propios ojos no es lo que contaron los medios y como cristiano que soy,por conciencia,debo preguntarme que pasa con este movimiento que tanto panico produce.Sera que a estos chavales,inteligentes,bien formados,que se comunican y se informan por internet y se rien y desprecian las intereconomias y antenatreses y demas,que tienen bastante apoyo popular a pesar de las calumnias,como decia,sera que tal vez no podeis controlarlos.La derecha los calumnia y la “izquierda” el palo y la zanahoria,los ataca o defiende tratando infructuosamente de redirigir ese caudal de rebeldia.Y es que ya no teneis delante a un Candido Mendez a quien sobornar ni una estructura piramidal clasica a la que copar y gobernar de arriba a abajo.Solo os queda tratar de romperlo con tretas violentas barriobajeras.¿Cuando apareceran misteriosamente bombas con las que incriminarlos?.
    Por cierto,el dia en que los ciudadanos votemos las leyes en referendum podremos decir eso de democracia.Largaros de una puñetera vez representantes de los bancos y dejarnos votar directamente.¿Votaria lo mismo la gente que lo que votais vosotros en los Parlamentos?.BBVA,Banco Santander,Iberdrola…no tendrian suficientes puestos directivos ni suficiente dinero para comprar los votos de todos los ciudadanos.
    Lo teneis bien montado el cortijo.Que ciudadanos desinformados voten cada cuatro años.Un cheque en blanco.Y vosotros pesoespepeistas elegidos a dedo por el partido y votados por la mitad del censo a votar lo que os manden vuestros representados reales…los bancos.
    Ah,y nadie dijo de que los indignados legislen.Eso es una calumnia.Se dijo que el pueblo participe no solo eligiendo representantes.Y cuando se habla del pueblo se refiere a todo el censo para hablar claro.Obviamente vosotros no quereis y os defendereis con uñas y dientes.Ahora bien,señor Van Halen, si usted publicamente defiende reformas politicas como que los ciudadanos por ley puedan forzar referendos obligatorios vinculantes presentando un numero determinado de firmas,si hace eso,me retractare de todo lo dicho,que no esta al servicio de intereses ocultos y que es un autentico democrata.Porque no hay nada mas democratico que preguntarle al pueblo que quiere de manera directa.De momento,una persona que tenga 42 años solo habra tenido oportunida de participar en un referendum en toda su vida…¡en 25 años como ciudadano con derecho al voto!

  4. Guillermo Says:

    RDO,yo no me he dado nada.Que yo sepa a mi nadie me ha consultado sobre ninguna ley ni vote esa Constitucion.Por cierto,una constitucion moralmente cuestionable pues utilizar al ejercito para chantajear con aceptas lo mio o rompo la baraja no es muy democratico.Eso sin hablar de una poblacion amedrentada y coaccionada con las amenazas de involucionismo de quienes tenian la sarten por el mango.

  5. Indignado con Indignado Says:

    Guillermo, lo tuyo es de traca!! Así que eres tú el señor que reparte los carnets de demócrata. Con un par. Defines y acotas tú solito qué es la democracia y quién merece el título de demócrata. Y la vara de medir que aplicas para conceder o no el título es: hacer, decir y defender lo que tú digas!!!. Apúntame al movimiento, pero de INDIGNADO contra el INDIGNADO DICTADOR. Es decir, contra ti. Tú no sólo has degenerado, tú desbarras sin solución. Y para colmo te dedicas a echar balones fuera ante los graves altercados que CONTRA LA LIBERTAD DE LAS PERSONAS han protagonizado quienes acuden a tus/vuestras convocatorias. Altercados, por cierto, que no se han producido en ninguno de los Ayuntamientos gobernados por Bildu.
    En fin, tus comentarios sólo consiguen hacer, si cabe, aún más acertado el análisis del Senador.

  6. Marcial L. Says:

    Guillermo maneja los argumentos de un fascista y puede que lo sea. O los de un tio de extrema izquierda que es lo mismo, ya que los extremos se tocan. Hacer las leyes por medio de una democracia de referendum que él llama democracia directa, es una payasada sin pies ni cabeza. Estos analfabetos políticos son los compañeros de viaje de la extrema izquierda de siempre. Empiezan negando los partidos, luego las elecciones, luego la democracia, y acaban queriendo imponer sus ideas que es lo que hace el tal Guillermo. Da certificados de demócratas como si tuviese una especie de “aparato medidor de demócratas”. No sé si sabrá Historia (cita al Juan Van Halen del siglo XIX) pero no sabe lo que este personaje defendió, o no quiere saberlo; ha oído campanas y no sabe dónde. Aquel Van Halen (y soy doctor en Historia contemporánea experto en el siglo XIX) lo que defendió toda su vida fue la Constitución, el liberalismo y la defensa de la ley, y fue siempre enemigo de los autoritarismos por lo que padeció exilio, cárcel y persecuciones. No veo apreciables diferencias entre lo que defendió aquel Van Halen y lo que defiende en este blog, que sigo desde hace mucho, su descendiente. Deje de dar Guillermo lecciones de nada y no emplee el tópico. Resulta que según Guillermo los del 15-M -¿dónde están ya?- son bondadosos pacifistas y sus actitudes violentas han sido trampas de la policía. Lo de Alberto Ruíz Gallardón no lo montó el 15-M sino los de Chueca, pero ellos lo han negado. Si la policia quisiese hacer trampas para desprestigiar a los del 15-M -que no representan a nadie porque no tienen los votos de nadie- ya hubiese desmantelado esos chiringuitos. ¿O es que cree Guillermo que no sería capaz la policía de hacer cumplir la ley? Lo que ocurre es que Rubalcaba no quiere porque están sirviendo a sus fines sabiéndolo o no. Como tontos útiles. Esos desarrapados, con menos ideas propias que un mosquito, siempre se han movilizado, al menos hasta ahora, en autonomìas del PP o de CiU nunca en Autonomías o Ayuntamientos del PSOE. ¿Es una casualidad? Anda ya! Deje de considerarnos tontos el tal Guillermo y quédese con su etérea democracia directa y con sus empanadas mentales. No somos tontos y él acaso tampoco; puede que sea o se crea demasiado listo. En todo caso, nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino. Y no. Que esos casposos del 15-M se vayan a ejercer de okupas en sus casas y no hundan a los comerciantes de las zonas que han decidido degradar porque crean aún más paro. Sólo la permisividad cómplice de un Gobierno muerto les permirte seguir con su circo.

  7. Rosa M. Arce López Says:

    Los “indignados” , elementos ligados a Batasun, okupas, antisistema, y gentes de buena fe (los más) se han manifestado en Madrid. Eran seis puntos de partida y un punto de llegada: Neptuno, amenazando al Congreso de los Diputados. La policía ha blindado el lugar, y los manifestantes han sido “buenos” que era lo que tocaba esta vez después de que se les había visto el “pacifismo” en los alrededores del Parlamento de Cataluña, de Valencia y de no pocos ayuntamientos, en la toma de la CEOE, de un Banco, o de la Televisión de Murcia. Había entre los manifestantes facciones muy violentas que habían puesto en alerta a la Policía. ¿Por qué no ha ocurrido nada -por fortuna, además- en estas multimanifestaciones de Madrid? No convenía. Había que preservar la “imagen” de los socorridos “coleguis” del 15-M, ya extinto en realidad y transformado en otra cosa bien distinta. Los primitivos quincemayeros ya no controlan; la prueba es que se fueron de Sol y su lugar ocuparon inmediatamente los “okupas” que ya han instalado una especie de chavolismo de ocasión que ha crecido de nuevo. ¿Dirá Guillermo, el de arriba, que había policías “infiltrados” para promover disturbios? Y si la fábula fuese como él dice ¿por qué no los han provocado ayer en Madrid? Sencillamente al cerebro maquiavélico, que no actúa para que se cumpla la ley y que acaso consintió y consiente, utilizó y utiliza el 15-M para que sepamos lo que nos espera tras las próximas elecciones, no le conviene “desactivar” lo que ese confuso “movimiento” tuvo en origen de “simpático”. Deben ser “buenos” , por ahora, para seguir siendo útiles. Y quien crea otra cosa sus razones tendrá, respetables, pero yo tengo las mías para creer lo que digo.

  8. Manifestante accidental Says:

    He estado hoy en la manifestación. Atraído por el ruido mediático y por la curiosidad. Efectivamente, como dice Rosa M.,estábamos muchas gentes de buena fe. Más concreto: curiosos de buena fe que habíamos hecho de la manifestación nuestro “plan de domingo”. Un mal plan, debo añadir. Aunque no desaprovechable del todo.Y es que tengo la plena convicción, tras ser testigo directo, de que el liderazgo de todo este asunto, aunque no personalizado, tiene el sello de la extrema izquierda. Y que cuenta con la estudiada e interesada pasividad del Gobierno del PSOE. No es un movimiento espontáneo sino medido que maneja la demagogía y esconde el radicalismo de la extrema izquierda cuando interesa. Como hoy.
    Que a nadie le quepa duda alguna, el día a día para el sostenimiento de este movimiento, en asambleas o reuniones periódicas (dos,tres ó cuatro semanales) en Madrid y en otros municipios, está apuntalado en los grupos antisistema, en la extrema izquierda y en quienes faltos de los más mínimos principios democráticos piensan que es mejor el caos que un gobierno en la Nación que no sea de izquierdas. Y detrás de todo, moviendo los hilos de esta gran marioneta, quien le interesa, ante una más que probable hecatombe electoral, que se hable de deficiencias del sistema y no de ineficacia e ineptitud en la gestión del gobierno: Rubalcaba.
    Guillermo, repartidor ilegítimo de carnets de demócrata, sabrá a qué grupo de los citados pertenece. Pero resulta muy obvio, por lo que él mismo ha mostrado de sí aquí, a cuál pertenece.

  9. Pepe Luis R. Says:

    Banderas republicanas, gritos y pancartas contra el capitalismo, ataques a medios de comunicación con grave daño a la unidad móvil de una televisión, la cantinela de “no nos representan” (¿y a ellos quien les ha elegido?), y ni una bandera española (he leido que en una manifestación anterior se expulsó a alguien que llevaba una)… Ese condimento es de extrema izquierda. Es un aderezo del tambaleante Gobierno de Zapatero para tratar de añadir cifras (votos) por la izquierda radical a su pobre prevista aritmética de las próximas elecciones. Y quien quiera dejarse engañar que siga así. A mí ya no me engaña el zapaterismo insepulto. Gracias van Halen.

  10. elisa bona Says:

    como siempre una delicia leerle, he estado fuera y sin acceso a internet pero le he seguido en la prensa y he podido saber que ha publicado recientemente estos maravillosos articulos en el libro “la sonrisa de robespierre y otros textos politicamente incorrectos” mi enhorabuena.
    De gomez ya ha dicho todo con gran acierto, afortunadamente con esta Presidente los madrileños pueden estar tranquilos. Han votado la mejor opción con mucho. y que siga la buena gestión

  11. Jacobo Rodríguez Says:

    Lo sorprendente es que las reivindicaciones de los llamados “indignados” parecen pedir más Estado y, sin embargo, están en contra de que se vote por no considerarse representados. Y digo pedir porque las voces son muchas y las propuestas dispares, así que nunca se sabe que pide el movimiento como tal; no se sabe si lo pide el movimiento 15 M, otro grupo de indignados o uno solo por su cuenta. nO esto último no parece probale.

  12. camila Says:

    Hola Juan : que buena descripción de la débil democracia española. Que bajo hemos caido con el gobierno socialista. Una democracia que no hace cumplir las leyes , solo alguna , que no quiere molestar a los que se manifiestan en las tomas de posesión de los ediles del PP , ni a los que tratan de impedir que los dipùtados asistan a la constitución del parlamento de Cataluña . Una democracia que , en el día de hoy , ha tenido que proteger el Congreso de los Diputados porque los indignados quieren acampar enfrente . Una democracia que asombra a Europa y nos situa al mismo nivel que a los paises del norte de Africa

  13. Un boticario Says:

    Admirado Senador:
    He leído con curiosidad los manifiestos de “Indignáos” de Stephane Hessel y el de Mayor Zaragoza “Delito de silencio”, y hay en ambos cosas a tener en cuenta, por lo que bien pueden dar lugar a una corriente de regeneración en nuestra sociedad, bastante necesitada de valores después de una época aberrante de amansamiento ideológico e historia construida sobre la mentira.
    Sin embargo, los que tratan de apropiarse de algunas ideas de estos manifiestos no han tardado ni un mes en convertirse en lo que eran antes del 15-M: una hez social sin rumbo pero con la idea fija de que todo tiene que salirles gratis. ¡Qué daño se han hecho a sí mismos y al movimiento de regeneración que propugnan incorporando Okupas y otras gentes de mal vivir¡
    A estas alturas ya será difícil que determinadas ideas sanas acaben germinando y el futuro que les espera es perder su juventud como la perdieron los Hippies en los años sesenta. Son pocos y mal avenidos. La gran mayoría de los españoles no darían un paso por que les representaran y así lo han demostrado ampliamente el pasado 22 de mayo. Yo auguro su fin, con o sin Rubalcaba.

  14. SuperDoc Says:

    “Indignaos” no creo que se sea un movimiento, sino muchos, unos sanos y otros no tanto, porque es evidente que a todo grupo que emerge se le suman siempre los oportunistas. Es la teoría del rebaño. A mí el concepto inicial de “indignaos”, tengo que decirlo, me gusta. Es una música que me sonaba interesante antes del 15-M y de las acampadas. Gente que se reunía sin reunirse en la plaza de España o en cualquier otro sitio, que no hablaban ni decían nada y llevaban en la solapa una mariposa en señal de libertad. Y por supuesto, era un movimiento joven, en el que las acampadas no tenían cabida, porque no era un movimiento político sino espontáneo. Pero ese concepto, de personas que quieren participar en las decisiones que les afectan y quieren que los políticos o los poderes fácticos sepan que no están de acuerdo con decisiones que han tomado, es puramente individualista y no tiene nada que ver con una plataforma. Desde el mismo momento en que los “indignaos” se conviriteron en una plataforma -y además política- han perdido su sentido y su seña de identidad. Un indignado al que le dicen dónde tiene que ir y contra qué tiene que estar indignado, no es un indignado. Se convierte en un número más de una masa, sin capacidad de decisión, que deja en manos de unos cuantos cabecillas. Esta reflexión puede parecer demasiado teórica, pero en realidad es práctica ¿Por qué tenemos que dejar que decidan por nosotros un grupo de gente que está en la calle gritando, y por qué este grupo callejero me va a representar mejor que un grupo de parlamentarios que se han sometido a una votación tranquila y sosegada en la que todos los ciudadanos pueden -si quieren- participar?. ¿Acaso los “indignaos” me van a dejar hablar si digo algo que no les gusta? Por ejemplo, muchos estamos indignados contra las decisiones que ha tomado el PSOE desde el gobierno de la Nación, que han propiciado o por lo menos no han evitado que 5 millones de personas estén en el paro y miles de empresas en quiebra, pero no veo por qué es mejor sustituir al actual presidente del gobierno o a cualquiera que venga después, elegido en urnas, por lo que decida una turba o un grupo de personas que esté en la calle gritando. Algunas de las cosas que dicen los “indignaos” me parecen realmente inoperativas. Se puede cambiar la ley electoral, por ejemplo con listas abiertas, pero hacer un referendum obligatorio para cada ley es una auténtica locura, que haría prácticamente imposible decidir nada y nos llevaría a la ruina total del país, Se imaginan una enorme comunidad de vecinos de 22 millones de personas decidiendo cada cosa… si no se ponen de acuerdo ni siquiera esos pocos miles de indignados ¿cómo poner de acuerdo a 22 millones? Pero independientemente de estas reflexiones, me parece grave que un movimiento que empezó siendo ciudadano y libre se esté convirtiendo en un grupo muy ideologizado, excesivamente político, y contra el que ya empiezan a estar indignados los propios indignados.

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