Rubalcaba, González y los gatos pardos

by

El candidato Rubalcaba, que ahora se molesta si los periodistas no le llaman señor Rubalcaba y antes quería que le llamásemos Alfredo, va desvelándonos a cuentagotas sus propuestas para que España se convierta en el paraíso. En la Conferencia Política del PSOE que, según me cuentan, a ratos parecía un tanatorio y andaban por allí à la recherche du mort perdu pero sin leer a Proust ni en esta variante, Rubalcaba ha sido más generoso y nos ha dado su fórmula magistral -él es químico- para salir de la crisis, crear empleo, sanar la Sanidad, educar la Educación, acabar con los recortes, mimar a los pensionistas, endulzar la vida de los funcionarios, y, en definitiva, hacer por decreto justos y benéficos a todos los españoles como, ingenuamente, obligaba a nuestros compatriotas de aquel tiempo el artículo 6º de la Constitución gaditana de 1812. Lo que tiene difícil el candidato es que alguien le crea, pero por prometer que no quede.

Apareció en la Conferencia Política del PSOE, como llegado en un asteroide, el mismísimo Felipe González, el que en julio pasado dijo aquello de “soy militante y no simpatizante del PSOE actual”. Pues allí estaba, con simpatías o sin ellas, para insuflar ánimos, que falta hacía. También apareció Zapatero, pero casi nadie lo vio, y si lo vio no se abalanzó sobre él para abrazarle, como antes. Quien hace las listas esta vez es Rubalcaba, un candidato sin primarias y un líder sin Congreso Federal. Y a ese sí se arremolinaban para abrazarle. Las listas son las que son, limitadas las posibilidades de conseguir escaño el 20 de Noviembre, y el que más y el que menos intuye que en la oposición hace mucho frío. Un escaño, o el congelador.

Mientras el candidato nos rociaba sus fórmulas contra los males del país, leía yo una  edición de hace unos años de las magníficas Memorias de ultratumba de Chateaubriand, una magna obra que me sobrecoge. He de decir, con orgullo de bibliófilo, que mimo en mi biblioteca una edición de mediados del XIX, aunque incompleta, comprada en París hace muchos años. La edición que releo tiene 2.700 apretadas páginas. Cuando apareció Felipe González en el escenario y se abrazó a Rubalcaba pasaba yo los ojos por la anotación del vizconde correspondiente, en precisa reseña, al día “7 de julio de 1815, hacia las once de la noche”. 

Nos cuenta el escritor y diplomático: “”Me dirigí a Saint-Denis. Introducido en una de las estancias que precedían a la del Rey, no encontré a nadie; me senté en un rincón y esperé. De pronto una puerta se abre: entra silenciosamente el vicio apoyado en el brazo del crimen, Monsieur de Tayllerand caminando sostenido por Monsieur Fouché; la visión infernal pasa lentamente delante de mi, penetra en el gabinete del Rey y desaparece. Fouché iba a prometer bajo juramento fe y homenaje a su señor; el fiel regicida, de rodillas, puso las manos que hicieron caer la cabeza de Luis XVI entre las manos del hermano del rey mártir; el obispo apóstata fue garante del juramento”.

Para quienes no tengan fresca la Historiade Francia desentrañaré el porqué de aquella sensación amarga, asqueada, vomitiva, que debió sentir Chateaubriand y que nos traslada magistralmente en esas pocas líneas. Tayllerand, el antiguo obispo de Autún, renegado, vividor en todas las situaciones, cercano a Napoleón cuando era aún Bonaparte, encumbrado en el Imperio, traidor más tarde, apoyaba su cojera en el brazo de Fouché, jefe y más tarde ministro de la policía, uno de los culpables del viaje a la guillotina de Luis XVI, sumiso con Napoleón y luego traidor, vividor también en las situaciones más dispares. Los dos llegaban al palacio de Saint-Denis para jurar acatamiento a Luis XVIII, hermano del guillotinado y nuevo Rey de Francia, cuando el Emperador era ya una sombra, su poder no existía y el viento soplaba de otro lado. La definición de ambos personajes es certera: el vicio apoyado en el brazo del crimen.

Obviamente tienen poco que ver ambas situaciones, pero la visión del cálido abrazo de González y Rubalcaba en la Conferencia Política del PSOE, mientras leía el recuerdo de aquella jornada del 7 de julio de 1815, hacia las once de la noche, en la prosa del vizconde, me llevó a pensar en los laberintos de la Historia. No el vicio y el crimen, pero sí la mentira y la desfachatez, estaban presentes en aquel abrazo de los dos veteranos dirigentes socialistas que ahora nos proponen a los españoles un borrón y cuenta nueva del pasado como si hubiesen y hubiésemos nacido ayer. Esa imagen de futuro no se la pueden creer ni los más ingenuos palmeros del 15-M.

Si Rubalcaba tiene esas fórmulas magistrales que nos anuncia para hacer de España el paraíso del empleo y de la concordia, de la felicidad de los pensionistas y de los funcionarios, de los jóvenes y de las mujeres, de los parados y de los pequeños empresarios ¿por qué no se la dio a Zapatero? Hubiese ahorrado a los españoles mucho sudor y muchas lágrimas. Si Felipe González está dispuesto a arrimar el hombro por Rubalcaba y sus fórmulas, si cree en ellas, si ve tan dispuesto a arreglar las cosas al partido del que es “militante pero no simpatizante” ¿por qué ha estado calladito? ¿por qué dejo España en 1996 con un 22% de parados, porcentaje aún mayor que el logrado por Zapatero? La mentira abrazada a la desfachatez.

Debemos creernos, al parecer, que Rubalcaba asistía a los consejos de ministros de González y de Zapatero sin enterarse de nada, incluso a disgusto. Por eso negó con González el GAL y la corrupción y con Zapatero el “Faisán” y la crisis. Pero hay un Rubalcaba que no engaña. El de los hechos. Es el que votó a favor de la congelación de las pensiones, de la bajada del sueldo de los funcionarios, de los mayores recortes sociales de la historia de este país. Y es el que votó en contra de lo que ahora le parece de perlas: el cambio de las Diputaciones Provinciales, la rectificación de la congelación de las pensiones, los apoyos a los pequeños y medianos empresarios, las oportunidades para incentivar el empleo juvenil y tantas medidas que no salieron adelante en el Parlamento con su voto en contra, que hubiesen supuesto credibilidad y confianza para España en el exterior, que es lo que nos falta.

Cuando el Gobierno negaba la crisis, prometía pleno empleo, anunciaba “brotes verdes”, proclamaba que nuestro sistema financiero era fortísimo, decía que estábamos en la champions league de la Economía mundial, aseguraba primero que no llegaríamos a los tres millones de parados y luego que jamás superaríamos los cuatro millones, descalificaba como antipatriotas a quienes anunciaban lealmente lo que se nos avecinaba, llamaba visionarios y agoreros a quienes pedían medidas escalonadas para no tener que llegar a medidas drásticas propuestas desde el exterior… En ese tiempo Rubalcaba era ministro y vicepresidente del Gobierno, y por lo visto nada tuvo que ver en todas esas mentiras, en todas esas traiciones, en todas esas desvergüenzas. Porque si es una desvergüenza mentir una y otra vez a los ciudadanos, lo es más querer aparecer ahora como un político de palabra, fiable e impoluto. Bono ha resaltado “la sinceridad y el rigor” de Rubalcaba,  pero probablemente era una broma o un  dardo envenenado.  

El hombre que aderezó que se vulnerara la jornada de reflexión del 13-M de 2004 y, además, mintiendo, no puede ser Presidente del Gobierno de España. Los españoles quieren un Presidente de Gobierno que no les mienta. ¿Les suena? Este es un desnortado país que ha venido a menos en el concierto de las naciones durante los últimos años entre otras cosas por la improvisación permanente de unos aficionados para los que Rubalcaba, que no es precisamente un aficionado, y le tengo por inteligente, ha malbaratado sus neuronas sin un gesto de desaprobación, sin un leve reproche, sin una discrepancia, sin decir ni pío. No es fiable como político ni ya lo será nunca.

Pero, y no quiero ponerme demasiado serio, lo más grave que ha hecho el candidato socialista en precampaña ha sido cuestionar la legitimidad del Tribunal Constitucional. Por arañar votos, pocos o muchos, en Cataluña, declaró: “No puede volver a pasar que el pueblo vote y después un tribunal lo corrija”. Un referéndum de mínimos, y aunque fuese de máximos, no tiene ninguna supremacía jurídica sobre el Tribunal Constitucional en un Estado de Derecho, claro que eso a este hombre de principios “flexibles” le da igual. El día antes se había mostrado de acuerdo con la postura de Artur Mas de no acatar las sentencias del Tribunal Constitucional,  del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre el llamado “modelo de inmersión lingüística”. El candidato se pasa las leyes por el forro. Cree que con eso va a hacer algo más que el ridículo. Está desesperado, ve la derrota ya cerca y creciendo, y ha elegido salir de la política sin cuidado de su dignidad y con trampas. Patético.

Y como tengo a Rubalcaba por inteligente intuyo que su reto no es ganarle las elecciones a Rajoy. Su reto es ganarle las elecciones a Almunia, el candidato electoral socialista del año 2000; quiere conseguir más escaños de aquellos 125 que logró Almunia. Pero no creo que llegue. Asistí en 1982 como periodista -dirigía los Servicios Informativos en la radio pública- a la pérdida de 157 escaños por UCD que se quedó en 11, y era hasta entonces el partido del Gobierno. La noche anterior a las elecciones cené con un ministro, experto en elecciones, y punteando provincia a provincia, en sus pronósticos no bajaba de cincuenta escaños para su partido. ¿Qué menos que conseguir un escaño por provincia? , me decía. Pero la catástrofe se produjo. Por cierto uno de los once escaños de UCD lo ganó el ministro con el que cené. Al menos en su provincia acertó.

También entonces UCD cambió de candidato, pero no logró quitarse de encima los estigmas del pasado. Creo que Rubalcaba tampoco lo conseguirá. El PSOE, desde una “superioridad moral”, desmentida por su historia, que  parece destinarle necesariamente al poder, tiene que remozarse en profundidad, incluso afrontar una refundación en toda regla. Con los mimbres actuales no tiene nada que hacer. Si la renovación del PSOE la protagonizan Rubalcaba y González están listos. Son daguerrotipos del pasado. Esa es la primera evidencia de que no tienen “banquillo”. Parece la noche de los muertos vivientes. Los “barones” autonómicos socialistas están hoy en la oposición. Era patético escuchar las declaraciones de Fernández Vara, de Barreda y de Griñán hablando de confianza en el futuro y de solución a los problemas, a las puertas de la Conferencia Política. Fernández Vara y Barreda han conocido ya el frío y a Griñán le quedan pocos meses -y pocos ERES- para conocerlo.

Otro personaje con más dobleces que una pajarita de papel, José Bono, que aún no se sabe si se queda o se va, ha producido unas declaraciones jugosas. Ha dicho que “el PSOE y el PP patrióticamente están obligados a entenderse para salir de la crisis” y ha asegurado que “los dos partidos mayoritarios deben estar de acuerdo en reducir los gastos, porque no podemos gastar más de lo que tenemos”. ¿Pero qué dice este hombre? Es la papiroflexia andante. O sea que, por patriotismo, los que un día fueron llamados antipatriotas por anunciar la crisis económica que avanzaba al galope, mientras quienes les acusaban la negaban, deben ahora pactar porque al PSOE le pinta mal el futuro electoral. Los que impulsaron el “pacto del Tinell” y el “cordón sanitario” para aislar al PP quieren ahora darle a Rajoy el abrazo del oso. Qué cosas. Y en lo de apuntarse a  gastar menos porque “no podemos gastar más de lo que tenemos,” podía habérselo aconsejado el melifluo Bono a su amigo y sucesor en la Presidencia de Castilla-La Mancha, José María Barreda, que ha dejado un pufo sólo en facturas de 900 millones de euros; multipliquen por 166,66 y tendrán la deuda en pesetas. Una pasada.

Quien tampoco ha estado fino en cuestiones de deuda ha sido el incontinente verbal Tomás Gómez. Resulta que el Ayuntamiento de Parla está al borde de la quiebra; va a  despedir de inmediato a 190 empleados municipales; están en riesgo las nóminas de los otros 540, según la propia Intervención municipal; debe sólo a bancos y a tres empresas cerca de 300 millones de euros, más el resto de las facturas de cajón cuya cuantía no se conoce;  la Corporación ha sido embargada por un juzgado; las cuentas de la etapa de Gómez como alcalde fueron en su día puestas en cuarentena  por la Cámara de Cuentas y durante años ni las presentó, y Gómez, con su cuajo acostumbrado, aconseja al Gobierno de la Comunidad de Madrid que “haga recortes” y “gaste bien” Y lo más chusco, que dice muy poco en favor de este “invictus” vencido, es que declaró que cuando él dejó la alcaldía no había deuda. O sea, ha puesto a los pies de los caballos a su amigo del alma y sucesor José María Fraile, de modo que sea él quien se coma el marrón. Con esta actitud tan valerosa no creo que a Gómez le den la laureada. Y la gente se pregunta ¿cómo quien no supo gestionar Parla intentaba gestionar las cuentas públicas de 6,5 millones de madrileños?

A Gómez habría que decirle despacito para que lo entienda que la Comunidad de Madrid crece tres veces más que España y al mismo ritmo que la Unión Europea y que Madrid es la región con la deuda más baja de toda España. Y tanto es así que Madrid es una de las pocas Comunidades a las que la vicepresidente Salgado no ha tenido que llamar en su ronda de tirones de orejas por el endeudamiento. Tiemblo al pensar qué enseñará a sus alumnos de Economía Tomás Gómez, profesor asociado, claro, y en la Universidad CarlosIII, claro, a la que probablemente llegó protegido por su correligionario Gregorio Peces-Barba, ex-rector, para enjoyar algo su biografía.

De Zapatero no he escrito hoy porque le supongo acostado en una hamaca mirando al cielo y no quiero que se desperece, no le vaya a dar un tirón muscular. Los socialistas parecen confíar en la extraña pareja, Rubalcaba y González, remedo de aquella pareja que descubrió el vizconde de Chateaubriand en el palacio de Saint-Denis un 7 de julio de 1815, hacia las once de la noche. Al fondo del vicio y del crimen todos los gatos de la noche eran pardos. Al fondo de la mentira y de la desfachatez, los españoles ya no nos creemos que todos los gatos sean pardos. Y si lo dicen estos dos, ni aún bajo juramento creeremos siquiera que existen gatos. Y, además,  nos los querran hacer pasar por liebres.

Anuncios

8 comentarios to “Rubalcaba, González y los gatos pardos”

  1. camila Says:

    Que buena descripción de Rubalcaba . Produce vergüenza oir las propuestas que va desgranando , día a día , para que España salga de la crisis . Pero es un hombre malvado y la frase que dijo el otro día da mucho que pensar : “no dejaremos que nos ganen las elecciones “.¿ Qué estarán tramando ?. Me temo lo peor .
    Soy una fiel lectora de tu blog

  2. MDA Says:

    Genial artículo, Sr Van-Halen. La definición de González-Rubalcaba, la mentira y la desfachatez, me parece que no puede ser más acertada. El candidato socialista anda como pollo sin cabeza haciedo promesas electorales de lo más pintorescas.Y las puestas en escena de sus mítimes son verdaderos vodeviles en los que los principales protagonistas son a la par los principales personajes causantes del drama económico que sufre España y de su prinicipal consecuencia, el desempleo. Espero que el 20 de noviembre los españoles les despidamos con un gran y sonoro abucheo en las urnas.

  3. Una feminista Says:

    No sé si porque el comienzo del post es una descripción tan vívida que se contrapone al protagonismo de “los muertos vivientes”; o que Tayllerand me ha recordado uno de los momentos (que en este contexto no viene al caso) que cambiaron mi vida para mejor, frente a estos malísimos momentos que atravesamos en España; o que cuando se lee lo que usted escribe, como dice MDA, genialmente, se siente la disonancia entre la forma -sus palabras- y el fondo -la mentira y la desfachatez- , la verdad es que si pienso en el mes y medio que nos queda hasta las elecciones, me deprimo… ¿sabía que si pones en Google “la mentira y Rubalcaba” te da 1.850.000 resultados… Tacharé cada día en el calendario, hasta el 20 de noviembre, a ver si pasa más rápido, y mientras, le leeré, porque nos hace disfrutar hasta con el esperpento.

  4. Un boticario Says:

    Han dejado el país como un paisaje lunar. Se han gastado lo que habíamos ahorrado con esfuerzo y se atreven a pedir el voto para tapar sus vergüenzas, diciendo que representan a alguien desde la pretendida, pero nunca demostrada, superioridad moral de la izquierda.
    Tras la segura victoria del Partido Popular en noviembre el último mensaje que me gustaría oír es que las cosas ahora van a resultar difíciles de arreglar por la herencia recibida. Este es un mensaje demasiado fácil, del que algunos de los dirigentes del PP ya se van distanciando, como mi colega de Baleares, Juan Ramón Bauzá, que en una entrevista televisiva afirma que lo que quiere la gente, es oír soluciones de los políticos y no excusas, sobre los que gobernaban antes.
    Yo voy un poco más lejos en la búsqueda de culpables y creo que quien tiene la culpa de verdad son los votantes a los que habría que ir educando para que aprendan a usar bien su poder discontinuo, en una época y con un sistema político – la democracia – tan alejado de los tiempos en que Tayllerand y Fouché podían hacer lo que quisieran apoyados el uno en el otro y, particularmente, en un sistema autoritario. La expresión que hizo famoso a Pedro Castro debería estar presente en todos los que vayan a votar el 20-N pero aplicada ahora al Partido Socialista.

  5. SuperDoc Says:

    La Historia, plagada de pequeñas historias, es un cuadro impresionista. Aquellos dos personajes que tan bien describe Van-Halen, en un ambiente sórdido y nocturno, tienen un aire decadente que probablemente se asemeja en algo al aura que rodea hoy al socialismo en España. La estrella del PSOE se ha apagado y la mayoría de sus militantes lo han visto claro, aunque todavía queda la cola del cometa de todos aquellos que piensan, como en su día los simpatizantes de UCD, que el tortazo puede ser menor. De la anécdota que cuenta nuestro admirado escritor, hay una sola cosa que me inquieta -y no es la inquietante pareja que se describe- sino el observador que espera en el gabinete. He pensado ¿qué hará ese testigo en ese lugar y en ese momento? ¿por qué al monarca no le importa que alguien contemple a la extraña pareja desde la sombra del recibidor? Bien… nuestro bloguero seguramente conocerá también esa parte de la historia, pero a mí el observador me inquieta. Como me inquieta ahora ese movimiento ¿”ciudadano”? que se está creando artificialmente a base de medios y de permisividad mal entendida, que quiere ser la ciudadanía del futuro de dentro de unos meses, cuando gobiernen otros… Son la oposición de la oposición actual, que está buscando ya su hueco opositor contra un equipo gestor que, además de tener que enfrentarse al casi imposible reto de sacar al país del enorme socavón económico y social en el que estamos, al que hemos caído empujados en lugar de apoyados por el actual equipo de gobierno, tendrá que lidiar con un movimiento que pudo nacer de forma independiente, pero que está claro que ha sido propiciado de forma nada autodidacta y bastante interesada. Pienso que el candidato Rubalcaba cifra en la “sociedad civil y colérica” parte de su estrategia de oposición, para reducir el tiempo de espera hacia el añorado -aunque todavía no perdido- poder. Puede que yo sea un ser muy malpensante, y me disculpo de antemano si yerro. Pero esta vez el Señor Pérez R. es probable que se equivoque, porque la sociedad civil no está en la calle, sino ante el ordenador y ante la realidad… Sin embargo, lo que más me preocupa es que esa sociedad no se dé cuenta que es copartícipe de muchos errores, no por su participación política, sino por su desinterés por la política, que entiende alejada de su vida de cada día. Craso error, ya que la política no la hacen los políticos… La hacemos todos… dejando que escriban por nosotros los periódicos con línea editorial, dejando que dicten leyes que no se pueden cumplir, dejando que nos compliquen la vida con procedimientos casi imposibles, y dejando que decidan por nosotros, simplemente porque es más cómodo y relajado… hasta que viene una crisis y las decisiones son muy limitadas para todos. Ojalá que estos años nos hagan reflexionar que lo que necesitamos en la vida pública son buenos gestores y gente honrada, no tantas palabras y, por supuesto, ninguna mentira.

  6. Fernando Azancot Says:

    Regresado de mi dilatado veraneo – ese tiempo en el que uno pretende que la mente inquieta descanse como el cuerpo, en mi caso sin conseguirlo del todo -, entro de nuevo en la esperpéntica escena de este teatro pícaro y burlesco en que ha devenido esta España agonizante – entendido el término en el sentido del que lucha al borde del precipicio -; este sequedal en el que no queda ni tan siquiera el rastro de esos brotes verdes agostados desde su nacimiento en la mente calenturienta – por no decir mentirosa – de quien tiene el deber de cuidar la economía común. Devuelto a la realidad con que me obsequia este otoño veraniego – al menos aquí, en el sur -, hallo tus dos estupendos últimos artículos. Me refiero a éste de tu “As de Bastos”, y al recién publicado en ese periódico prohibido en las instancias gubernamentales y sectores proclives – siempre llenas sus bocazas de un hipócrita canto a la libertad de expresión -, que luce por título “La Gaceta”, nombre que nos trae el recuerdo de los primeros escarceos escritos de esa libertad en este país cainita. Hablo concretamente del que titulas “El voto informado”.
    Introduces en él – entre otras cuestiones candentes – el interesante tema de la relación electividad-representatividad, argumentando con toda razón, mediante la pluma de Agustín de Foxá, que la existencia de la Verdad, o sea Dios, no depende de la voluntad general expresada a través del sufragio por muy universal que se quiera proclamar. Por tanto, que no todo lo electivo es representativo, pues yo, como “paterfamilia”, no he sido elegido, y sin embargo no hay duda que represento – si se quiere al igual que mi mujer para que no se me enfade ninguna propensa al feminisno – a esa comunidad basada en el afecto que es mi familia y que entre ambos hemos fundado. Puede que aquí, en esta humilde confesión, resida la grandeza de la democracia y su alejamiento de cualquier dogmatismo político. No obstante, el admitir que sea el menos malo de los sistemas, no significa que no debamos esforzar la imaginación para lograr que sea más bueno. Por ejemplo, acentuando la participación social. Pero claro, a estas alturas del siglo, tengo la impresión de que la imaginación política ha dado de sí todo lo que podía, y que seguimos viviendo a costa de una mercancía que no da la talla a lo que el futuro parece exigir.
    Hablar del “voto informado” sería una aspiración – más que una realidad – de cara a ese futuro exigente. Pero, para nuestra desgracia, de momento, información, poder y dinero andan de la mano y al unísono, pretendiendo metas que van más allá de los programas políticos en liza electoral, a sabiendas de que obedecen a ideologías que nadan sobre la liquida ambigüedad de los “neos”, al fin y al cabo revisiones de lo ya caducado.
    No quiero resultar pesimista, pero ojo con la demasiada confianza. Un pueblo ante el que la aristocracia – cuya única justificación en el presente sería el “ejercicio del magisterio de costumbres” – queda simbolizada por el baile de una nupcial rumba callejera, que la masa, seducida por los medios del poder y el dinero, aplaude y jalea con entusiasmo; un pueblo de tamaña catadura moral es susceptible de cualquier cosa, incluso en la de creer en un “candidato sin primarias y líder sin Congreso Federal” y, consiguientemente, votarlo. La U.C.D. apenas tiene que ver con este P.S.O.E. donde la mentira constituye el método.
    La salida en los laberintos de la historia nunca, “a priori”, se sabe donde se encuentra.
    Los ectoplasmas de Monsieur Tayllerand y Monsieur Fouché, andan sueltos por las covachuelas del poder.
    Que Dios nos ampare, hermano.

  7. JM Says:

    Buenos dias ILUSTRE.
    Por aqui disfrutando una vez mas de tus Ilustres aportaciones Historicas para entender que nos esta pasando y la capacidad de maniobra de “algunos”. Como bien dices APR es quimico de estudios, aunque de profesión yo diria “ALQUIMISTA”, de aquellos que de vez en cuando se quemaba a alguno en la hoguera inquisitoria, siempre con
    la capacidad de transformar las cosas por la via del oscurantismo a la manera de “Merlin” el brujo. De tiempos antiguos los fontaneros-del-Alquimista siempre se han relacionado con todas la situaciones oscuras que han adornado al psoe, desde los Gales hasta Los Faisanes.
    Tan extraña es la fecha del 20N para los comicios, como otras cosas que estan sucediendo, (para mal de T.Gomez) tanto dentro del psoe como fuera. No es de extrañar que aparezca Felipe, a pesar de que dijo que no se contara con él, al igual que Alfonso, parece que el Alquimista les ha recordado la variedad de papeles de los que dispone sobre todos ellos para que ahora le dejen solo.
    Menos mal que en esta ocasión los >Españoles tiene muy claro quien les roba y quien les empobrece y de ahi no van a salir. Tambien se dice que APR se irá despues del batacazo. Entonces Felipe, Alfonso,Manolo, Bono etc… descansaran y se dedicaran a gastarse lo reunido en estos años de oprobio y rapiña. De momento habra que esperar a ver que regalos trae esta Navidad.
    Gracias Juan.

  8. Alberto Codani F. Says:

    Gracias, señor Van Halen, siempre enseña, siempre sus post son cultos, siempre son. además, implacables y contundentes. Pero el auténtico lujo de este blog que sigo desde que comenzó, y ocasionalmente comento, son sus comentaristas. Su altura nada tiene que ver con lo que leo en otros blogs. El plantel de los comentarios de hoy es extraordinario: altura intelectual, juicios atinados, inteligencia, brillantez son algunas de sus características. Un boticario, Una feminista, JM, Fernando Azancot, Super Doc, MDA, Camila… son habituales y les agradezco, como lector, su sabiduría. No baje el listón… Ya he visto que usted luego une algunas decenas de post y los publica en libro. Compré la segunda edicion de “La sonrisa de Robespierre y otros textos políticamente incorrectos” con medio centenar largo de sus post. Una gran idea y un editor inteligente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: