Déficit, cinismo y sorpresas

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En una página, creo que de Conrad, un jovenzuelo derrochador malgasta una abultada bolsa de dineros que para cierta inversión le da su padre, y luego se queja y le acusa porque, a cuento de ese despilfarro, el progenitor se ve obligado a ser cicatero con sus hermanos. Dudo de que Carmen (antes Carme) Chacón haya leído a Conrad. Podría jugarme un pirulí a que tampoco Elena Valenciano ha leído a Conrad. Alonso, aunque lo escribo con menos convicción, pienso que  sí lo ha leído,  y Rubalcaba apostaría que también, aunque sus lecturas preferidas me pega que sean Maquiavelo y Fouché.

Desde que miembros del nuevo Gobierno desvelaron la falsedad del Gobierno anterior sobre las cifras reales de déficit, varios dirigentes socialistas salieron en tromba acusando a Rajoy de mentir porque repetidamente había anunciado que su Gobierno no subiría los impuestos. El más duro en las formas fue el propio Rubalcaba, apoteósico perdedor de las elecciones del 20 de noviembre y uno de los dos destapados candidatos al trono del PSOE en el Congreso Federal de febrero. Rubalcaba era vicepresidente de un Gobierno en el que se sentaba como vicepresidenta económica Elena Salgado, que había asegurado a la Unión Europea, y repetidamente en España, incluidas las sesiones del traspaso de poderes, que el déficit español sería de un 6%  a fin de año para así cumplir el compromiso europeo asumido por España. Esas eran las cifras dadas por el Gobierno socialista. Y eran falsas. Por algo parecido a esto fue intervenida Grecia, que mintió en las cifras que aportaba a la Unión Europea sobre su deuda y su déficit.

Después de comprobadas las cuentas, el déficit era a final de año del 8% y algún pico. La desviación entre lo anunciado por Salgado y la realidad es de un 33%, 20.000 millones más. Según el presidente del Gobierno, y coincide en la cifra la agencia de calificación de riesgos Moody’s,  España tendrá que hacer un ajuste de 40.000 millones de euros para cumplir su compromiso de déficit. El jovenzuelo derrochador del cuento es el Gobierno de Zapatero, el padre es el pueblo español que le entregó su bolsa en forma de impuestos y la despilfarró. Ahora, por la mano de un nuevo Gobierno, ese padre debe ser cicatero con los hermanos, que son los españoles, por la vía de los recortes y de la subida de impuestos. Y todo porque el jovenzuelo fue un manirroto.

En la sesión parlamentaria en la que se convalidó el Decreto-Ley de las primeras medidas de Rajoy para enjugar el déficit, el portavoz socialista para esta ocasión. José Antonio Alonso, repitió la misma cantinela de sus compañeros en los días anteriores: Rajoy había mentido y el anterior Gobierno no. Pero el PSOE, que comenzó la legislatura de 2008 negando la crisis y que desde entonces he falseado la realidad con “brotes verdes”  etcétera, tiene la misma credibilidad que Pinocho cuando se le alargaba la nariz: ninguna.

El primer argumento socialista para acusar a Rajoy de mentiroso es falaz porque se apuntala en una premisa indemostrable, en un juicio de intenciones: que Rajoy conocía los datos exactos del déficit y su intención era, ya desde antes de las elecciones, subir los impuestos. ¿Y cómo lo saben los dirigentes socialistas? Rajoy, pese a los antecedentes mentirosos del Gobierno de Zapatero ¿debía haber dado por hecho que las cifras que Salgado daba como buenas no sólo en repetidas declaraciones sino también a la Unión Europea en las reuniones del ECOFIN, y en las propias sesiones del traspaso de poderes eran falsas? ¿Es tal la consideración de mentirosos que tienen de ellos mismos los socialistas que entienden como natural que alguien deba suponer que siempre mienten? No es serio.

El segundo argumento es aún más chusco y parte de una manipulación temporal. Sostienen los socialistas que el grueso del déficit se debe a las Comunidades Autónomas, mayoritariamente gobernadas por el Partido Popular, de modo que las cifras dadas por Salgado se referían a la Administración Central, y eran ciertas, y las grandes culpables del déficit son las Comunidades Autónomas, o sea el Partido Popular. Burda manipulación. De un lado porque la entonces vicepresidenta económica del Gobierno no hizo distingo alguno ni troceó el déficit. Su falsa cifra de que el déficit a finales de 2011 sería del  6% se refería al déficit del Estado en su conjunto, porque por la mera suma de unas cifras y de otras las cuentas totales no saldrían. Es lo que Salgado anunció en la  Unión Europea, repetidamente en España y durante el traspaso de poderes. Y de otro lado porque la mayoría de las Comunidades Autónomas están gobernadas por el Partido Popular desde las elecciones del 22 de mayo de 2011, y en estricto sentido desde un mes después. ¿Piensan los socialistas que alguien puede creerse que el déficit se ha producido precisamente en los últimos seis meses? La trampa temporal es infumable. Sobre todo porque precisamente desde hace seis meses las Comunidades Autónomas gobernadas antes por los socialistas, como Castilla-La Mancha y Extremadura, han asumido unos drásticos planes de austeridad.

Lo que opina Rajoy de las subidas de impuestos es conocido. Lo acaba de declarar, una vez más, a la Agencia EFE. Ha subido temporal y excepcionalmente el IRPF, en valores según ingresos, obligado porque sus antecesores en el Gobierno habían mentido y han dejado a España en la ruina, y mira por donde son los mismos que ahora le acusan de tratar de remediar el entuerto. Así son las cosas. ¿Debía Rajoy hacer lo que Zapatero y  mirar para otro lado? Eso pudo hacerlo el ex–presidente mientras consumió la despensa que recibió llena en 2004, pero en 2010 tuvo que tomar las medidas que le dictabala Unión Europea, y las tomó mal, apostó por las que perjudicaban a los más débiles, y, además, eran insuficientes y no creía en ellas. Y hay que recordar una y otra vez  cuando se habla de déficit que una de las primeras medidas del Gobierno de Zapatero fue derogar la Ley de Equilibrio Presupuestario que obligaba a todas las Administraciones y que había conseguido equilibrar durante varios ejercicios las cuentas públicas. Y ahora los mismos que emprendieron un camino económicamente suicida, enmendando el que mantenía un fiel en la balanza de ingresos y gastos de las Administraciones Públicas son los mismos que se quejan del desastroso resultado de su frivolidad. Abrieron irresponsablemente el grifo del despilfarro, colocaron al enfermo en las últimas y ahora acusan al cirujano de excederse con el bisturí… Si no hubiesen negado la crisis y las medidas se hubiesen tomado dos años antes otro gallo nos cantaría.

En lugar de arrimar el hombro, cantinela que escuchamos tanto en el septenio socialista, el PSOE en la oposición esgrime su cinismo quejándose de las medicinas recetadas para la enfermedad que su Gobierno provocó, y votando en contra de las primeras medidas de choque. Es una irresponsabilidad que en este momento el PSOE juegue a posturas más acordes con partiditos “bonsais”, que saben que nunca tendrán la responsabilidad de Gobierno, porque un socialismo moderno, refundado, debería ser una alternativa cierta, responsable, y no una palanca de agitación. Pero ¿quién puede hablar de renovación del socialismo cuando su futuro llevará los nombres de Rubalcaba o de Chacón? ¿Quién encarnará el nuevo socialismo? ¿El hombre que negó el GAL, el del Faisán, el de “España merece un Gobierno que no mienta”? ¿La camaleónica mujer que de pronto descubre sus orígenes andaluces, pasa de ser Carme a ser Carmen, y olvida su apoyo a Rubianes (q.e.p.d), el payaso de la “puta España?

Otra acusación que recibió Rajoy de socialistas y afines fue que no había explicado personalmente en el Congreso de los Diputados las medidas tomadas. ¿Aún tiene alguien el chip de Zapatero y se lo adjudica a su sucesor? El ex–presidente era pródigo en afirmaciones y declaraciones parlamentarias supuestamente enjundiosas que luego se desmentían o se rectificaban. ¿Cuántas veces oímos a Zapatero asegurar que estábamos remontando la crisis? Rajoy es un tipo serio, y hablará ante el Parlamento tras el importante Consejo Europeo del día 30. Ya ha hecho declaraciones a la Agencia EFE, reproducidas por todos los medios de comunicación, y antes habían hablado quienes tenían que hablar: la vicepresidenta y los ministros de Economía y Hacienda. Y a mi juicio han hablado incluso demasiado. Por ejemplo fue prematuro que se hablase de “traspaso de poderes modélico”. El portavoz del Partido Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, ha rectificado ya aquélla apresurada impresión: el traspaso de poderes fue un engaño.

Tras la sesión parlamentaria del pasado día 11 queda claro dónde está cada cual. La izquierda más y menos radical, algún partido pintoresco con representación unipersonal, el partido de Rosa Díez, y los nacionalistas vascos que se han echado al monte, votaron en contra. CiU, UPN y PP a favor. Ese es el panorama.

Y el dato más importante, y más alarmante, recién conocido que, por cierto, también siempre negó el anterior Gobierno, es que las cuentas de la Seguridad Social han concluido el año con un déficit del 0,6% cuando el Gobierno de Zapatero anunciaba un superávit del 0,4%. Una diferencia de miles de millones. Nueva mentira económica. Desde finales de los años 90 la Seguridad Social había registrado superávit. Otra trampa para elefantes del mandato de Zapatero que se cargó la garantía por Ley del incremento de pensiones, nacida del llamado Pacto de Toledo, y las congeló.

Pues resulta que Rubalcaba, que ha llevado al PSOE a sus peores resultados electorales desde las primeras elecciones democráticas, no habla nada de esto. Sólo se queja de quienes, de la manera más equilibrada posible,  tratan de ajustar las cuentas para cumplir el compromiso de llegar a un déficit del 4,4% al finalizar 2012. Y ese compromiso lo asumió el Gobierno de Zapatero, que ya no cumplió el techo del 6% de déficit fijado para finales de 2011. ¿Y dónde está Rubalcaba? En la sesión parlamentaria del día 11 ocupaba el primer escaño de la oposición ¿Por qué? Se anunció que no intervenía en el Pleno del Congreso ya que haberlo hecho hubiese supuesto una ventaja como candidato respecto a su oponente Chacón. ¿Y estar sentado a la cabecera de la oposición no visualiza una ventaja en el mismo sentido? Chacón es un ángel si no se han quejado.

En medio de esas cifras negras y de esas obligadas medidas que suponen duros sacrificios me han sorprendido al menos un par de cosas que nos deparó la actualidad.

Hay un tipo que responde al nombre de Jaime Rodrigues, portavoz municipal de Izquierda Unida en Las Rozas,  que ha tenido la ocurrencia de burlarse del agravamiento del estado de salud de Manuel Fraga, con la siguiente anotación en su cuenta de Twitter: “Hoy en mi casa se puede descorchar una botella de cava después de largos años de espera”. Si les digo la verdad no me sorprende demasiado teniendo en cuenta de dónde viene el autor de la infamia. Pero si eso se le ocurre escribirlo a un representante democrático del Partido Popular en un municipio refiriéndose a cualquier anciano dirigente comunista casero o foráneo, se hubiesen oído voces airadas pidiendo su dimisión. Lo dice el señor Rodrigues y no pasa nada. Cayo Lara, tan contento de haberse conocido, disfrutando de escaño y ocupado en buscar la desconocida salida a la crisis desde la izquierda, en la que no cree ni Hu Jintao, presidente del mayor partido comunista del mundo, no ha dicho ni pío sobre la ocurrencia del tal Rodrigues. A eso lo llamo yo equidistancia de apreciaciones. Desear la muerte o alegrarse de que pueda llegarle a alguien califica a su autor. Pobre diablillo Rodrigues, qué grasioso (con ese). Le deseo larga vida y que sea capaz de leer, no ya de escribir, alguna página de Fraga, por ejemplo de sus brillantes reflexiones sobre el sistema político de Gran Bretaña. Allí no pasan estas cosas. Acaso ocurren en Izquierda Unida por falta de ingleses. O por exceso de botarates.

Otra noticia que uno lee estupefacto es que según el CNI que, por cierto, debería remozarse ya, está en marcha una campaña para pedir el Premio Nobel de la Paz para Arnaldo Otegui. Vaya por Dios. Después del Collar de la Orden de Isabel la Católica (¡si la reina Isabel levantase la cabeza!) concedido a Zapatero, mi mayor perplejidad en cuanto a méritos premiales es ésta. Y hay que decir que lo de condecorar a los miembros del Gobierno saliente es una tradición que se repite siempre que llega un Gobierno nuevo. Sin embargo, lo de Otegui no tendría precedentes en estos pagos, aunque la verdad es que la pérdida de norte de la Fundación Nobel es notable. Aparte del pasmo que producen ciertos glorificados en otras disciplinas, algunos galardonados con el Nobel de la Paz tuvieron un pasado más que cercano a actividades terroristas, como Menahem Begin y Yaser Arafat. Este último fue homenajeado por Otegui en 2004, unos días después de su muerte, en su célebre discurso del velódromo de Anoeta. Otegui no ha hecho nada para merecer el Nobel y lo que merece según la Justicia  es estar donde está: en la cárcel.

A ver si, a tanto la firma, Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, pero del cupo memo, y Kofi Annan, el invitado principal en el guiñol de Ayete, apoyan la petición. El aval que no le faltará al presunto Nobel Otegui será el de Zapatero, por mera coherencia. En 2006 le llamó  “hombre de paz” y aclaró que “ha hecho un discurso por la paz, por abrir una etapa distinta en Euskadi”. Caray, Zapatero va a resultar un precursor. Y con tanto lujo de apoyos ya veo a don Arnaldo con una rama de olivo, que es lo que dijo Arafat que llevaba en la mano en su conocida intervención en la Asamblea de la ONU en 1974. Al cinto llevaba el revólver. Supongo que por si había que disparar a  la paloma de la paz, porque los tipos con esas biografías son fáciles de gatillo y disparan contra todo lo que se mueve con la misma facilidad con que en las pelis del Oeste los villanos disparan hasta contra el pianista.

Con Conrad al inicio de estas línas y, como fondo, con  Collodi, autor de Pinocho, colorín colorado este cuento  se ha acabado.  

                                                

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7 comentarios to “Déficit, cinismo y sorpresas”

  1. Fernando Azancot Says:

    Personalmente los cínicos, cuando lo son de verdad – es decir de pensamiento y obra – me merecen toda clase de respetos. Hasta diría que incluso de envidia, pues hay que estar muy convencido de que los bienes que nos ofrece la llamada civilización conducen a la infelicidad para decidir la renuncia a su llamada siempre en grado sumo tentadora. Vivir como un perro – de ahí su apodo – no es precisamente un modo de vida envidiable en función de los parámetros por los que se rige nuestra sociedad. Yo diría que la de todos los tiempos. Si a Diogenes de Sinope lo confundiéramos con cualquiera de estos especímenes políticos, que hasta poco nos han desgobernado, buscaría el fondo del barril – antecedente de la solución habitacional de la señora Trujillo -, allí se recluiría, y no asomaría la cabeza ni tan siquiera para buscar un hombre.
    No, amigo Juan Van Halen, estos no son cínicos, estos son mentirosos. Y algo más grave desde un punto de vista moral: son contumaces en el engaño. Y puede que como consecuencia, escasos de personalidad. Incapacitados para reflexionar y resolver, personalmente, que la realidad no se corresponde en un todo con la diaria consigna del partido. Estos días los contemplo – al menos a los que tienen la oportunidad de opinar en los medios de comunicación, con independencia de sexo, edad o formación – como loritos que repiten el mensaje dictado por el mando sin saltarse ni una coma. Es un espectáculo digno de ver. Ya puede el resto de contertulios argumentar con lógica aristotélica y contundente en contra de sus opiniones, que ellos siguen y siguen con la cantinela ordenada. Y además sin sonrojarse siquiera.
    Puede que sea por causa del relativismo imperante, que en sus discursos hasta los números hayan perdido entidad. Estos gestores, recién desinstalados, simbolizan su decadencia, y con ello la versatilidad presupuestaria. El deber de los interventores no consiste en fiscalizar los documentos contables en sus fases de autorización, disposición, obligación y pago, sino en acomodar estos, como sea, al gasto dispuesto con independencia o saltando por encima de la correspondiente ley presupuestaria. La burocracia es una traba para los fines del partido o del personaje de turno, piensan. De ahí la fobia al funcionario de carrera y a la organización administrativa basada en el mérito. Así que venga personal laboral y empresas públicas. El resultado final es el que ahora todos padecemos, aunque unos más que otros. Ellos se van de rositas y si te vi no me acuerdo.
    Para colmo, ahora resulta que el responsable de la casi quiebra del Estado es el partido recién elegido. El partido que para solucionar el problema del paro – la dramática consecuencia de la mentira – se encuentra con la obligación de resolver casi la cuadratura del círculo; es decir aplicar una política restrictiva del gasto con un aumento de los impuestos a una situación que requeriría seguramente lo contrario: disminución de la presión fiscal, y del tipo de interés, con aumento de la inversión productiva pública y privada – no más aeropuertos inútiles -, e incremento de las exportaciones.
    Pero los compromisos adquiridos y hasta ahora burlados, reclaman su cumplimiento.
    Alemania, cuyo principal problema no es el paro, se impone.

  2. OPCH Says:

    Rubalcaba debe estar gozoso. Las piezas del ajedrez se han movido conforme dispuso en su tablero trampa. El taimado Rubalcaba, consciente de que no ganaría las elecciones generales, diseñó una estrategia que cumpliría un doble objetivo. Por un lado, tratar de perder por el menor número posible de votos. Por otro lado, desprestigiar, tras las elecciones y ya en la oposición, al nuevo Presidente y al recién estrenado gobierno al tiempo que se apuntaba un tanto diciendo aquello de “ya lo dije en la campaña”. ¿Cómo?. Con su arma mas manoseada:La mentira.
    Consciente de su irremediable fracaso electoral se esforzó en campaña en acusar a Rajoy de que subiría los impuestos, de que tenía un programa oculto y de que estaba mintiendo a los españoles. Paralelamente le era fácil disponer, pues a todos los miembros del gobierno socialista interesaba, que la entonces Ministra de Economía, Salgado,y a la sazón su cómplice natural, mintiera dando como cifra de déficit la del 6%. Mientras, conociendo él, obviamente, que la cifra real sería muy superior y siendo consciente de que, con la verdadera cifra y con la obligación de cumplir lo prometido (en cantidades y plazos) en la Unión Europea, no sólo bastaría con una fuerte contención en el gasto sino que sería necesaria una subida de impuestos. Pues tal cual. Ahora, conforme a lo previsto, tenemos al taimado poniéndose medallas en un ya lo dije en campaña y acusando a Rajoy de mentir por subir los impuestos.
    Pero Rajoy no ha tenido alternativa tras el diseño del tablero trampa dispuesto por Rubalcaba. Todo está sucediendo según tramó el socialista. Espero que los españoles no se dejen engañar por un profesional de las estrategias trampa que ha demostrado, en reiterados gobiernos, importarle muy poco el bienestar de los españoles. Al tiempo, confío sepan ver en la adopción de las medidas del nuevo gobierno la prueba de su seriedad y rigor.
    Coincido con Van Halen en que las lecturas preferidas de Rubalcaba bien pudieran ser las que menciona: Maquiavelo y Fouché

  3. JM Says:

    Buenos dias ILUSTRE.
    Despues de tu ilustración y del alto nivel de los comentarios, quedan pocas cosas por decir. Ya sabes de mi sentido del humor y se me ocurre una buena comparación.
    Cuando “estos” llegaron al poder, lo entendieron como el tablero del MONOPOLY, donde los casilleros del dinerito estaban repletos de billetes de todos lo colores y durante estos años han ido jugando a eso, a los negocios, poniendo casas, aeropuertos,hoteles, chaletes,y otros multiples negocios de esa manera como cuando se hacen negocios que cabe casi todo, los amiguismos, los sobornos, los repartos, los eres, ya hasta ultimamente la cocaina.
    Teniendo en cuenta que los herederos, se han encontrado el tablero con los casilleros vacios y debiendo y mucho, no va a ser facila la tarea, ya no se trata de negocios sino de conseguir que casi todo el mundo tenga un plato de comida en su mesa. Y encima protestan las duras decisiones que se tomen para ello.
    ¡¡ QUE FALTA DE VERGUENZA !!.
    Gracias Juan.

  4. Lobo de mar Says:

    Tienes mucha razón maestro. La realidad es que cuando ha gobernado el Partido Popular, las arcas han acabado saneadas y los indices macroeconómicos han sido la envidia de Europa. Recordemos cuando llegó el Presidente Aznar al gobierno en 1996 y España tenía una tasa de paro del 23% y no cumplía ninguno de los criterios de convergencia de Maastricht. Después de adoptar las medidas de ajuste pertinentes, España consiguió unas cotas de bienestar nunca conocidas hasta entonces.

    Luego llegó Zapatero, el peor gobernante que ha tenido España desde Fernando VII y arrasó con la caja, regalando subvenciones a los amigos, gobernando a ritmo de ocurrencias y dilapidando los fondos que Aznar había conseguido en 8 años a base de seriedad, esfuerzo y rigor. Y así vivió 4 años hasta que se dió cuenta de que la caja estaba vacia. Por aquel entonces, Pizarro ya advertia y Solbes negaba, la crisis que era ya una realidad pero que los socialistas se empeñaron en negar para ganar las elecciones de 2008.

    Así la segunda legislatura de Zapatero fue la más penosa a la que nos hemos tenido que enfrentar en democracia. Sin caja y con políticas vacias de cualquier atisbo de sentido común, hundió a España en la crisis más severa que hemos conocido. Hay que recordar que en ese Gobierno estaba también Rubalcaba (como lo estuvo en los de Felipe González).

    Ahora llega Rajoy (a Dios gracias) y le toca arreglar el desaguisado socialista a base de recortes y medidas impopulares que los Rubalcaba, Chacón y compañia se empeñan en descalificar. ¡Qué poca vergüenza!

    En fin maestro, que como lo lógico en una sociedad democrática es la alternancia y como parece que los españoles tenemos poca memoria, algún dia, espero que dentro de muchos muchos años, los socialistas volverán a gobernar. Me apuesto contigo un pincho de tortilla a qué nos la vuelven a jugar.

    Abrazos maestro

  5. el navegante Says:

    Estupendo tu analisis pormenorizado de los distintos aspectos de la situación. Situacion que nos han dejado estos indeseables, porque, indesable es aquello que no favorece sino que perjudica a un fin y, el fin de unos gobernantes es lograr el progreso y bienestar de los ciudadanos. Ello se agrava por el hecho de que ese gobierno del psoe sabia que lo estaba haciendo mal, pero que, o bien no querian y engañaban a sabiendas, o no sabian como salir del enredo en el que ellos nos habian metido a todos los españoles. Por eso siempre se ha hecho mucha gracia la autodenominación de “progresistas”, debe tratarse de un progreso cangregil. Vaya falacia.
    La situacion no era nueva, ya la habiamos soportado con el Sr. Gonzalez, pero el pueblo español debe ser algo masoquista y se repite en los experimentos de cambio, a ver que pasa. ¿Que se puede esperar de aquellos que nos llevaron al desatre económico y de descontrol y que, como ahora, también mintieron?
    El comentario de OPCH me parece muy acertado. Ellos sabian de sobra que no era el 6% el déficit y por eso afirmaban que no se iba a poder salir de la situación sin la subida de impuestos.
    En cuanto a Rubalcaba, no se si habrá leido a Conrad, de lo que sí estoy seguro es que su libro de cabecera es de Maquiavelo.
    Gracias por tus magnificos escritos.

  6. Jacobo Rodríguez Says:

    El problema es que el Gobierno está errando en su estrategia de comunicación y los miembros de la oposición son habítuales de cinismo (por cierto, sí son cínicos y para comprobarlo basta con buscar en el Diccionario de la RAE y ver la primera acepción de la palabra).
    Por otro lado el PSOE, debería buscar algo más si quiere seguir existiendo o, mejor dicho, si quiere proponer algo serio.
    Las palabras y gestos de algunos comunistas respecto a la muerte de Manuel Fraga no merecen ser comentadas, se explican por si mismos.
    Lo del Premio Nobel de la Paz para Otegui no me extrañaría nada, no sería el primer premiado que nos deja estupefactos.

  7. hugo Says:

    Verdaderamente lo que están diciendo y haciendo los socialistas, con Rubalcaba ya al frente , resulta patético. De lo que no son conscientes es de que los españoles ya no les hacen ni caso , que están contentos con las medidas que está tomando el nuevo gobierno y que lo que quieren ahora es que se arregle la situación económica y se cree empleo.
    Lo del premio Nóbel de la Paz para Otegui es surrealista

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