Andalucía se asoma al abismo y Cayo y Cándido hablan

by

Hay un célebre poema atribuido comúnmente a Bertolt Brecht que resulta estremecedor por su palmario realismo. Su título es “Cuando los nazis vinieron a por los comunistas”. Y dice así: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, / guardé silencio, / porque yo no era comunista. / Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, / guardé silencio, / porque yo no era socialdemócrata. / Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, / no protesté, / porque yo no era sindicalista. / Cuando vinieron a llevarse a los judíos, / no protesté, / porque yo no era judío. / Cuando vinieron a buscarme, / no había nadie más que pudiera protestar”.

El poema no es tal sino parte de un sermón de Semana Santa titulado “¿Qué hubiese dicho Jesucristo?” y  no se debe a Bertolt Brecht sino a Martin Niemöller, un pastor protestante alemán perseguido por los nazis, enviado a los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau hasta el fin de la guerra, y liberado por los aliados. Posteriormente Niemöller  fue elegido Presidente del Consejo Mundial de las Iglesias y se convirtió en un líder de los movimientos pacifistas durante la llamada “guerra fría”. En ese papel criticó duramente la guerra de Vietnam y se reunió con el mítico líder comunista Ho Chi Minh en Hanoi. En mi primer viaje a Vietnam como corresponsal de guerra estaba aún cercano ese encuentro entre el teólogo alemán y el dirigente comunista vietnamita y no se ahorraban críticas hacía tal iniciativa en medios diplomáticos y en los estados mayores estadounidenses.

He recordado este texto de Niemöller tras las elecciones andaluzas del pasado 25 de marzo aunque nada tengan que ver el clima de esta brizna poética del sermón del pastor protestante y los resultados electorales andaluces,  salvo en el escapismo que supone creer que no nos afectará personalmente lo que afecta a los demás. En Andalucía se han celebrado unas elecciones y el resultado supone un giro a la izquierda. La salida a un Gobierno socialista parece que será un Gobierno bipartito con Izquierda Unida o monocolor con el apoyo de Izquierda Unida. Los andaluces mayoritariamente han entendido que la fórmula gubernamental de Griñán, con tantos agujeros, se arreglará con una radicalización. Y es más que probable que no pocos votantes hayan entendido que debían salvar lo que les afecta personalmente a cada uno de ellos porque lo que afecta a la generalidad de los andaluces y al país entero “no les llegará”.   

Andalucía es la región más poblada de España, un 18% del total nacional y lleva decenios estancada y con índices preocupantes en sectores fundamentales. Alcanza un 31% de paro (un 8,4% más que la media) pese a que recibe uno de los mayores esfuerzos de gasto público.

Las reacciones ante la continuidad de un Gobierno socialista, y con la deriva ideológica que supone la dependencia de Izquierda Unida, que ha pasado de seis diputados a doce, no se han hecho esperar. Me quedo con dos de estas reacciones, una andaluza y otra internacional. 1ª: La dimisión de la cúpula de la patronal sevillana. Los empresarios aseguran que Andalucía presenta un escenario político “para echarse a temblar” y se preguntan “¿quién va a ser el osado que se atreva a invertir en Andalucía?”. 2ª: La respuesta extranjera, que coincide con los empresarios andaluces. JP Morgan, el primer banco estadounidense cree que la falta de un cambio de Gobierno en Andalucía “es una noticia muy negativa para España”, y así se lo ha trasladado en un Informe a sus clientes inversores de todo el mundo. Otro importante banco norteamericano, Citigroup, informa a sus clientes de que “la capacidad del Gobierno español para controlar las finanzas públicas (…) especialmente de Andalucía sigue en duda”. El banco francés BNP Paribas une la continuidad de un Gobierno de izquierda en Andalucía a que las reformas del Gobierno “están perdiendo apoyo”, según declaraciones al “The Wall Street Journal”. El banco japonés Nomura, según “Financial Times”, opina que la continuidad socialista “es un serio revés a los esfuerzos para reducir el déficit en España”. 

Y todo esto cuando los inversores internacionales  probablemente desconocen los planes para Andalucía que tienen Cayo Lara y Diego Valderas, dirigentes nacional y regional de Izquierda Unida. Valderas anunció que se propone desplazar las políticas de “rojo desteñido” del PSOE en alusión a que de lo que se trata es de poner en practica políticas de “rojo intenso”. Cayo Lara y Valderas, que son comunistas, no creo que tranquilicen a nuestros socios europeos. Para media Europa el comunismo es una pesadilla que tratan de olvidar y para la otra media es una antigualla.

Un análisis de los resultados de las elecciones andaluzas evidencia que hubo mucho voto oculto; los encuestados no se atrevían a declarar que votarían a la izquierda con lo que estaba cayendo, y un amplio voto mentiroso destroza cualquier encuesta. Por otra parte, el Partido Popular se confío y sus votantes lo dieron todo por ganado antes de tiempo. Los mayores índices de abstención se dieron en bolsas de votantes tradicionalmente del Partido Popular. La persistencia optimista de las encuestas perjudicó a la candidatura de Arenas. Ganó pero no llegó a la mayoría absoluta que necesitaba. Una sociedad en buena parte subvencionada no castigó al “régimen” andaluz de más de treinta años, funcionó el clientelismo y a la hora de votar no se valoró la bochornosa corrupción ignorada por el Gobierno andaluz, que miraba para otro lado, como ha quedado patente. Y podría hablarse de fomento más que de ignorancia.

Tengo escrito en más de una ocasión que la corrupción no mueve votos. Hay muchas pruebas. Por ejemplo, tras la corrupción generalizada de los Gobiernos de Felipe González el Partido Popular  superó al PSOE en 1996 en poco más de 300.000 votos. En la campaña de Arenas, y paralelamente en varios medios informativos, se insistió en los casos de corrupción que iban apareciendo o se iban agravando cada día. Como se ha visto el tirón de las denuncias no fue el esperado. Es como si muchos electores hubiesen dicho: “que ellos roben pero que a nosotros nos mantengan lo nuestro”. Eso es tanto como el pasotismo de mirar para otro lado que refleja el sermón de Niemöller: “Mientras no me afecte personalmente, no debo preocuparme”. Y luego ya será tarde.

Zapatero redujo el PER de 30 a 20 peonadas,  Chaves y Griñán multiplicaron el número de funcionarios, y antes de las elecciones la Junta anunció miles de nuevos funcionarios que, una vez confirmado en el Palacio de San Telmo, probablemente Griñán posibilitará.  Más de la tercera parte de los andaluces viven directa o indirectamente del dinero público. Ni siquiera un político tan capaz y experimentado como Javier Arenas ha podido romper esa triste costra del voto clientelar, aunque por primera vez haya conseguido más sufragios que el PSOE. Griñán  ha perdido nueve escaños y sin embargo anda de gallito. Cuando el PSOE pierde unas elecciones pero sube en Izquierda Unida el mensaje es que ha ganado el PSOE, y eso ha ocurrido en Andalucía.

Cuentan los analistas entre los posibles deslices  de la campaña de Arenas  su negativa a asistir al debate entre los candidatos en ese territorio comanche que es “Canal Sur” y su ambigüedad en algunos temas, como el PER, que no consiguió tranquilizar a la sociedad subvencionada. No comparto esas opiniones.  Las subvenciones eternizadas, el exceso de confianza de los votantes del Partido Popular y los recortes, aunque necesarios, del Gobierno de la Nación han condicionado sin duda el resultado. Y, sobre todo, el éxito estratégico de Griñán al alejar las elecciones andaluzas de las generales. Planeando sobre todas esas circunstancias y algunas otras es evidente la eficacia de la política de comunicación del PSOE, pertinaz carencia achacada al Partido Popular. Era machacona la denuncia de los dirigentes socialistas de que la no presentación de los Presupuestos Generales del Estado hasta después del 25 de marzo se debía a motivos electoralistas, y a ese mensaje no se enfrentó uno elemental: el proceso normal de la elaboración de unos Presupuestos, que por cierto Zapatero dejó sin presentar y sin prorrogar, y que lo que realmente se debía a electoralismo era evitar, por primera vez, la coincidencia de las elecciones autonómicas con las generales.

Diego Valderas durante la campaña electoral firmó ante notario que aplicaría su programa, y que nadie gobernaría Andalucía sin respetarlo. A ver qué hace ahora. Cayo Lara acaba de declarar que aquella comparecencia notarial va a misa; él no lo ha dicho, obviamente, con esas palabras. Por su parte, Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, diputado influyente  del Parlamento Andaluz y cabeza de una corriente dentro de Izquierda Unida, ha hecho públicos sus “diez mandamientos” para que Izquierda Unida apoye la investidura de Griñán. Algunos de ellos están reñidos con la realidad, como en general lo está el discurso comunista, que huele a naftalina.

En ese decálogo de Sánchez Gordillo figuran estas perlas: renuncia a todo tipo de recortes; revolución económica: nacionalización de las cajas de ahorro, banca publica andaluza; revolución agraria: acabar con el latifundio, explotación de la tierra mediante cooperativas; revolución urbanística: todo el suelo es público; revolución democrática: desaparición de las diputaciones, referendos vinculantes; revolución ecológica: todos los montes son públicos; revolución laboral: renta básica para todos los parados que incluya sueldo y casa; revolución energética: nacionalización de las energías alternativas; revolución de los servicios sociales: creación de diez hospitales y cien centros de salud; Andalucía libre de las bases militares de Morón y Rota. Las palabras que más se repiten en estos “diez mandamientos” son “revolución” y “nacionalización”. Menudo órdago para Cayo Lara y Diego Valderas, que se ven sobrepasados por su izquierda. Parafraseando el título de la célebre novela de Delibes “El disputado voto del señor Cayo”, estamos ante el disputado “soviet” del señor Cayo. Y Andalucía al borde del abismo.

Andalucía corre el riesgo de ser ingobernable y si fuese así el problema acabaría afectando a todos los españoles. Y los subvencionados de hoy que no se sienten concernidos salvo por sus estómagos, serán también los afectados de mañana. Como los sucesivos Gobiernos de la Nación no han marcado “líneas rojas”, las insumisiones reiteradas de algunas Comunidades Autónomas han quedado impunes y han alimentado  nuevos retos. Andalucía, por lo que parece, podría sumarse a una insumisión sobre el déficit, o nada menos que tratar de condicionar la política nacional sobre Defensa en cuanto a las bases militares de Morón y de Rota.

Con alguna ingenuidad bienintencionada mi admirado Cristóbal  Montoro, ministro de Hacienda, probablemente intuyendo la insumisión que se avecina, ha declarado: “No vamos a pestañear a la hora de aplicar la Ley de Estabilidad Presupuestaria a todas las autonomías y corporaciones locales de nuestro país”. Inmediatamente, exenta de ingenuidad, la Consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, Carmen Martínez Aguayo, respondió: “El Estado juega con cartas marcadas pues él decide el déficit, sube los impuestos, reduce los ingresos de las Comunidades, y nos pone en el brete de cumplir un objetivo de déficit injustamente fijado y mal repartido”. Un anuncio de rebeldía que encantará a sus probables socios de Izquierda Unida. Y entonces ¿para qué se aprueban las leyes en el Parlamento? ¿Para qué sirven las mayorías parlamentarias en las Cortes Generales, en donde únicamente se residencia  la soberanía nacional, y que reflejan la voluntad popular expresada en las urnas? Acabaremos dando a la Unión Europea la impresión de que hemos vuelto a los reinos de taifas. El Gobierno de la Nación afanándose en conseguir la credibilidad internacional de España y algunas autonomías colocándole palos en las ruedas.

Nadie se ha tomado en serio, o eso parece, el artículo 155 de la Constitución. Y, creo yo, cuando Cayo Lara, o Cándido Méndez, o Rubalcaba recordaban en días pasados los derechos constitucionales refiriéndose a la huelga  (artículo 28.2 de la Constitución) podían haber releído ese artículo 155 del que nunca se habla, y que dice así: “1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliese las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma, y en el caso de no ser atendido, con la aprobación de la mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. 2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”. Desde la Constitución de 1931, y por ello desde la legalidad republicana, en 1934 el Gobierno de Alejandro Lerroux, en el poder desde sólo dos días antes,  suspendió la autonomía de Cataluña en 1934, tras la intentona separatista, y creó la figura del gobernador general de Cataluña suprimiendo la Generalitat que sería recuperada menos de dos años más tarde. Nada hay nuevo bajo el sol.

No sé si Cayo Lara y Cándido Méndez serán personas de amplias lecturas, pero estoy seguro de que Rubalcaba sí lo es. Sobre la lectura (o asimilación) de la Constitución por parte de Cayo Lara mis dudas crecen con unas recientes declaraciones suyas en las que contestando a la pregunta periodística “¿Por qué no le llama Rey a Don Juan Carlos?”, afirma algo tan chusco como: “No es el Rey. Es el Jefe del Estado, aunque sea por derecho de sangre”. Debería leer  Cayo Lara el artículo 56 de la Constitución y con ese mínimo esfuerzo, además de aumentar sin duda su vasta cultura, sabría que “el Rey es el Jefe del Estado” y que “su título es el de Rey de España”. Si se toma la molestia de seguir leyendo llegará al artículo siguiente, el 56,  y así sabrá que “la Corona de España es hereditaria en los sucesores de S.M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica”, y se convencerá, o no, Cayo Lara de que, junto a lo que él llama impropiamente “derecho de sangre”, el Rey es constitucional pues aparece en la Constitución que apoyaron  el 88,54 % de los votantes, y acaso el mismo señor Cayo.  

Y comentando declaraciones chuscas, no es menos chocante lo dicho por Cándido Méndez. Afirma que su sindicato tiene “un peso equivalente al de un partido político”. Pues no. Comparar unas elecciones sindicales con las elecciones generales es una grave deformación de la realidad. Como cree en el diálogo y en la negociación, que es lo que le pide al Gobierno, señala Méndez: “el Gobierno tiene dos opciones: cambiar o cambiar”.  Y habla del derecho de manifestación y del derecho de huelga, pero ni una palabra del derecho al trabajo; quien no quiere ir a la huelga no existe. Méndez coincide, sin embargo, con alguien; con Cayo Lara. Para ambos la huelga del pasado 29 de marzo fue “un éxito democrático, constitucional, pacífico” (Méndez); “éxito total de la huelga” (Lara). Quienes vivieron el 29 de marzo comprobaron que la huelga fracasó.

El señor Cayo, y en la misma línea el señor Cándido, insisten en que “Rajoy tiene que ser sensible a la opinión de la calle”.  ¿Y los que se quedan en sus casas pero votan, que son mayoría? Estos señores de armas tomar confunden la democracia parlamentaria con las manifestaciones. La calle grita, la mayoría silenciosa vota. Esa es la opinión que debe tener en cuenta un gobernante si es serio. Sólo cuando es débil en el Parlamento,  no cree en sus argumentos y tiene atrofia democrática, la oposición recurre a la calle. Rajoy en la oposición no apoyó la huelga contra el Gobierno de Zapatero en 2010  (también una huelga política aunque “blanda”) pero Rubalcaba apoyó la huelga del pasado día 29 de marzo. El PSOE es un partido en horas bajas al que ha salvado del “k.o”  la campana. Y Rubalcaba es un líder cuestionado por los suyos, que ganó su Congreso Federal por 22 votos y que no hace sino perder elecciones en sus congresos regionales. Hay que escribir sobre los patéticos cien días de Rubalcaba igual que se escribe sobre los a mi juicio fructíferos cien días de Rajoy.

Y, mientras, Méndez, correa de transmisión socialista, opina: “El problema de déficit público  no tiene que ver con el exceso de gasto público”. Seguro que no le contratarían como profesor de Economía en Oxford pero sí en un curso de formación de UGT pagado con nuestros impuestos.                                

Anuncios

14 comentarios to “Andalucía se asoma al abismo y Cayo y Cándido hablan”

  1. José Javier Says:

    Me parece un acierto que, por primera vez, alguien hable de la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución ante la insumisión legal anunciada por autonomías como Cataluña y Andalucía. Si se patentiza que hay Comunidades que no actúan con lealtad constitucional, el Gobierno de la Nación tiene la OBLIGACIÓN de responder con la ley en la mano y desde la Constitución. Las debilidades y el biuenismo del pasado han traido los excesos del presente. Pero me permito dudar de que el PP lo haga porque este partido, al que yo he votado al menos hasta ahora, es el rey del buenismo ingenuo. O del buenismo tonto, Los presidentes de las Comunidades Autònomas son los representantes del Estado en sus territorios, por lo que la traición al Estado es aún más irresponsable y punible. Cuando ha dicho Montoro que el Gobierno tiene resortes para obligar a las Comunidades a cumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria, por cierto incluida en la Constitución por un pacto entre PP y PSOE en los últimos tiempos de Zapatero, espero que se refiera al artículo 155, aunque, blando él, Montoro no se atreva a decirlo a las claras. Es indignante que los de CiU estén sacando adelante sus leyes gracias a los votos del PP y amenacen con insumisiones, y que lo haga el PSOE en Andalucía habiendo perdido cientos de miles de votos y 9 escaños… El PSOE está jugando con el futuro de España con una irresponsabilidad vergonzoso sólo por intereses de partido, y ahora dice que el hecho de que Rajoy recuerde que ellos fueron quienes dejaron el país hecho unos zorros es una cobardía… Qué vergüenza… ¿Deberíamos padecer amnesia los españoles? Recuerdan sectariamente y desde la mentira la falsa “memoria histórica” de hace ochenta años y quieren que olvidemos sus políticas letales de los últimos siete años de las que fue co-responsable Rubalcaba, el mayor cínico de los últimos treinta años de nuestra historia… Enhorabuena Van Halen, siempre da en el clavo.

  2. el navegante Says:

    Efectivamente, Juan Van Halen dá en el clavo. Pero no solamente por apuntar los hechos, sino por la claridad y sano juicio con que los expone, con argumentos contundentes, explicativos de los hechos que nos llevan a la deriva, en la que nos encontramos en España.
    Sí efectivamente Andalucía representa el 18% de la población del pais, los resultados de las últimas elecciones los vamos a pagar muy, pero que muy caros. Lo más grave de la actual situación es poder constatar que una mayoria de andaluces han votado seguir con el estado de corrupción y, por consiguiente, pensar que el pais, o al menos su comunidad va a seguir tan campante. Y no es cierto. A menos que el actual gobierno no tome medidas drásticas respecto a la gobernabilidad del pais en su totalidad, Andalucia va a ser un lastre que nos conllevará una imagen internacional nefasta. Las consecuencias ya se están viendo. A partir de las elecciones del 25 de marzo y luego la huelga del 29, con apoyo descarado del PSOE, ha bajado la bolsa y subido la prima de riesgo. Y no es porque Rajoy haya bajado la guardia y tomado acciones adecuadas, sino porque la imagen de confianza, como bien dice Van Halen, vista por los agentes internacionales que menciona, ha caido a raiz de los sucesos que desgrana.
    En cuanto al tema de las andaluzas, creo que la actuación de Arenas fué demasiado “blanda”. No entiendo como no arremetió a fondo sobre los desmanes del gobierno andaluz y y sus mentiras así como contra las manifestaciones de Cayo Lara en su esquizofrenia verbal comunista. A esta gente hay que ponerla en su sitio, recordando los desastres a los que han llevado a las naciones la aplicacion de sus políticas.
    Por otra parte, respecto al artículo 155 de la Constitución, es de urgente aplicación en todos sus aspectos y a todas las comunidades. ¡Ya basta de condescendencia!
    Tanto a los presidentes de CiU como al PNV habría que darles a leer (para que lo recordasen) lo que menciona Van Halen en su escrito sobre la suspension de la autonomía en Cataluña en 1934. La historia es persistente y tiende a repetirse, sobre todo por la incultura de los pueblos – o de sus dirigentes – que pretenden representar a todo el conjunto, cuando ostentan solo una parte.
    Gracias de nuevo Juan por tu metódica exposición de la situación andaluza y española.

  3. Beatriz M. L. Says:

    José Javier y El Navegante escriben cosas muy juiciosas. incluido lo que opina este último de que el gobierno de Rajoy debe tomar medidas drásticas sobre la gobernabilidad del país. Porque no todo es el problema económico, aunque sea fundamental. Un país que de cara al exterior aparezca como ingobernable, y que no cumple sus compromisos porque hay Comunidades “rebeldes” está condenado a la desconfianza internacional, como se ha visto desde las elecciones andaluzas y la huelga general. El PSOE está jugando con fuego y encima pide que no se recuerde su desastroso gobierno que nos ha llevado a donde estamos, y pide nada menos que Rajoy solicite explicaciones a Sarkozy porque se le ha ocurrido algo tan cierto como advertir a los votantes franceses de lo que supone un gobierno socialista, recordando los siete años de Zapatero que han llevado a la situación económica fatal que hoy padece España. Parece mentira que los socialistas, con Rubalcaba a la cabeza, se atrevan a este ejercicio de cinismo y de hipocresía. Piensan en sus pobres intereses políticos y no en el futuro de España. Esto no ha ocurrido ni en Grecia, ni en Italia, ni en Portugal, ni ocurrió el Irlanda, países que están intervenidos. Los socialistas prefieren una intervención de la UE y sueñan un “gobierno técnico” porque ellos perdieron en las urnas. Todo les vale para desgastar a Rajoy aunque su intento se lleve por delante a España. Eso es alta traición, aunque muchos “buenistas” se laven las manos o miren para otro lado. Pero es tan malo como eso que Rajoy y su gobierno estén sólo ocupados en arreglar el desaguisado (que es razonable pero insuficiente) y no escarmienten a las Comunidades “rebeldes”. La aplicación del artículo 155 de la Constitución será una salida inevitable más tarde o más pronto y debería ser más pronto. Coincido con Van Halen y le felicito por su valentía y por su claridad y coincido absolutamente con Josè Javier y con El Navegante; a este comentarista le sigo y es siempre muy oportuno, juicioso y realista.

  4. Madrileña Says:

    Supongo que el señor Rubalcaba cuando después de las elecciones andaluzas dijo aquello de que “empezaba un nuevo ciclo político” se refería exactamente a la “sovietización” de Andalucia… ¿No?.
    Usted reproduce un decálogo que nos devuelve a la revolución industrial en el mejor de los casos, y en el peor, directamente a la Edad Media. Porque, a ver, el señor Griñán, progresista donde los haya, se va a encontrar con ese decálogo sobre la mesa a la hora de negociar el nuevo gobierno, con un programa más propio de los comienzos del siglo XX que de los tiempos que corren.
    Esa izquierda cateta de Cayo Lara, Valderas y Sanchez Gordillo hay que encajarla con el supuesto progresismo socialista de Griñán. Explíqueme usted si puede, señor Van-Halen, cómo y de qué forma unos conceptos que se excluyen los unos a los otros, podrán sobrevivir en el mismo espacio de tiempo y lugar. Yo creo que lo peor que le podía pasar a Andalucia, le ha pasado.

  5. MDA Says:

    Felicidades Van Halen por esta nueva reflexión. Ahondando en la idea de la posible aplicación, en su caso, del artículo 155 de la Constitución añado que no solo sería obligatorio sino que sería, además, conveniente y juicioso. Y es que el Gobierno de la Nación en defensa del interés general no tendrá, en caso de materializarse las amenazas de incumplimientos legales, margen de maniobra ni alternativa posible. Los imperativos que vienen de la Unión Europea no son ninguna broma. Y aquí, o todos cumplimos o todos sufriremos las indeseadas consecuencias. Lo conveniente y lo juicioso, pues, pasaría por la aplicación sin contemplaciones del citado precepto constitucional.

  6. Observador Says:

    Debemos felicitar al Gobierno del señor Rajoy porque está enfrentándose con valentía y realismo a la gravisima situación heredada, en la línea de austeridad que emprendió hace años Esperanza Aguirre en Madrid. De hecho ha asumido varias de sus medidas. Sin embargo la deslealtad del PSOE no tiene precedentes en la historia de las alternativas democráticas en España. Los socialistas se oponen a todo después de haber sido los culpables de la situación. Ellos que querían que el Partido Popular “arrimase el hombro” en sus medidas negativas e ineficaces, no arriman el hombro cuando se trata de sacar adelante a España. Preferírían que nuestra economía fuese intervenida en una prueba más de sectarismo y de falta de servicio al interés nacional. Y lo peor es que pienso que la política de comunicación mentirosa del PSOE está teniendo éxito. Cada vez hay más gente que me dice, en los círculos en que me muevo, que no son de izquierdas, que Rajoy sube impuestos, no cumple lo que dijo, y eso es nos lleva al desastre, y pocos reconocen que quienes mintieron fueron los socialistas al ocultar más de 20.000 millones de euros de deuda, y que eso había que resolverlo.Tampoco parecen recordar que este desastre y esta ruina se deben al PSOE. Me temo, y sería una injusticia histórica, que si Rajoy no explica, y sin medias palabras, lo que hace y por qué lo hace la gente le mandará a la oposición en 2015 si llega. España por desgracia no tiene memoria. Acabo de oir a Rajoy decir “otros no hicieron…” ¿Cómo otros? LOS SOCIALISTAS. ¿Rajoy cree que quienes le oyen están en esas sutilezas? Otra cosa que he escuchado a un dirigente del PP: “Todo viene del Ejecutivo anterior”. Hay muchos ciudadanos que no traducen “ejecutivo” por “gobierno”. Hay que decir: “Todo viene del Gobierno socialista de Zapatero” y repetir una y otra vez que los socialistas mintieron, que negaron la crisis, que prometieron pleno empleo en 2008 cuando ya se sabía que la crisis nos afectaría de lleno, y que una y otra vez, hasta entrado 2010, aseguraron recuperación, empleo, brotes veredes y que ellos estaban arreglando el desaguisado. El Partido Popular debe hablar claro porque si se anda con delicadezas volverá a la oposición antes de lo que cree y de lo que España necesita. Y sólo será culpa de no llamar a las cosas por su nombre y de ser “blandos” como dicen algunos comentaristas de este magnífico blog, señor Van Halen.

  7. Bvda Says:

    Mi impresión es que el gobierno de Rajoy si está adoptando las medidas que son necesarias para evitar un desastre económico de difícil retorno. Un abismo al que nos dirigíamos con las políticas del gobierno socialista de Zapatero. Pero coincido con el comentario de “Observador” respecto a la necesidad de hablar claro. Y alto, añadiría yo. Le faltan al Partido Popular altavoces que difundan lo que se hace desde el gobierno, por qué se hace y para qué se hace. Debería el partido reflexionar sobre estos extremos, en los que anda flojo, y llamar a esta tarea a quienes dentro del propio partido tienen oficio y experiencia es esas lides.

  8. Fernando Azancot Says:

    Qué añadir amigo Juan Van Halen a lo escrito por tí, sino la tristeza de quien, sintiéndose más que andaluz sevillano, comprueba una vez más como su provincia ejerce, de manera destacada, esa especie de suicidio político que consiste en la entronización de lo imposible. Porque la historia más que repetirse – cuando lo intenta de manera más o menos consciente -, se carnavaliza, se convierte en esperpento. Aunque yo me empeñara en hacer de nuevo la primera comunión, está claro que la estampa consecuente me arrojaría al ámbito de lo ridículo. Medito el verso de ese pastor protestante, Martín Niemöller, lo aplico al tema que nos ocupa, y me sale el escéptico – cito de memoria -: “señores guardias civiles/ aquí pasó lo de siempre/ han muerto cuatro romanos/ y cinco cartagineses”, de García Lorca, que hasta parece más adecuado al caso de esta incomprensible Andalucía. No obstante, bien sabes que para mí estos resultados electorales no han sido sorpresivos. Incluso me atrevo a decir que, desde mi punto de vista, han arrojado unos números a favor del PP superiores a los vaticinados por mí. Otra cosa son las esperanzas frustradas de quienes creen de manera excesiva en los sondeos. Había alguien por ahí que advertía de cómo la estadística, a semejanza del bikini en la mujer, enseña todo menos lo fundamental, con perdón del lector o lectora que pueda tener el consejo y a su difusor por machista. Si, tal aseguran, la cara es el espejo del alma, era de contemplar el cariacontecido rostro de los vencedores asomados al balcón de la sede sevillana del PP en la noche de la victoria electoral de su candidatura. Si bien yo creo que se trata de una actitud habitual en la derecha española cuando las cuentas no le salen según el deseo. Algún crítico marxistoide local, ante tal espectáculo, podría argumentar que los “señoritos” no se contentan nada más que cuando los resultados les salen como quieren al estar acostumbrados a poderlo todo. Como he comentado, no me gustaría recurrir a la historia, pero no olvidemos lo ocurrido en abril de 1931 o en febrero de 1936.
    Si tuviera que esquematizar las causas de lo sucedido, lo haría más o menos del siguiente modo: la política subvencionadora instalada en la España democrática promociona intereses individuales y de grupo difíciles de desmontar, especialmente en zonas subdesarrolladas donde cualquier prestación se entiende como favor del poder constituido, más aun cuando quien lo detenta presume de ello. En el caso de Andalucía, tamaña demagogia se apoya, sostiene y propaga sobre, y desde, una estructura orgánica administrativa y también empresarial que abarca todo el territorio, incluidos los más pequeños y alejados núcleos de población, dándose la circunstancia de que los correspondientes puestos de trabajo directivos, incluso los adscritos a funcionarios, se ocupan por el procedimiento de libre designación, lo que conlleva el posible cese también por libre revocación. De esta manera, la obediencia al “mando”, salvo honrosas y “heroicas” excepciones, está asegurada. Pero a ello se suma, como segunda causa, lo que podríamos calificar de “izquierdismo congénito” del pueblo andaluz, seguramente debido a la herencia de seculares diferencias sociales cuya huella, aunque parezca cosa anacrónica, subsiste principalmente en el medio rural y en los barrios periféricos de los núcleos urbanos. En tercer lugar, habríamos de referir la cínica actitud de tanto individuo, aparentemente de derechas de toda la vida, que a la hora de la verdad vota izquierda por las razones más variadas, sin que quepa aludir exclusivamente al interés económico; por no hablar de aquellos otros socialistas, comunistas o anarquistas hasta las cachas que, ante la corrupción mostrada por el PSOE, alegan “que más robaron los de derechas durante cuarenta años”, y se quedan tan campantes.
    Para muestra de lo antecedente valga este ejemplo: en vísperas electorales, asistí en un pueblo cercano a Sevilla a un pregón de la Semana Santa local. En la mayoría de las calles no se veía otra propaganda electoral que la del PSOE e IU, salvo en la principal que conducía a la iglesia donde se celebraba el acto. Allí aparecía de vez en cuando la estereotipada sonrisa de un descamisado Arenas. Por cierto, en dicho pueblo existen siete hermandades o cofradías para “vertebrar religiosamente” a 2000 habitantes. Quién da más.
    En cuanto a las autonomías y al articulo 155 de la CE, me basta con pensar que donde no se provoca el fuego no hace falta bombero, y que ejercer de tal requiere valentía y estar dispuesto incluso a quemarse. Dígame usted dónde hallar al hombre.

  9. Jacobo Rodríguez Says:

    Creo que esta es una de las entradas de un blog más interesante de los últimos tiempos. Sin duda, la situcaión en la que se encuentra Andalucía es muy delicada, y no solo para los andaluces, lo es para todos los españoles, incluso para los europeos. Per además, me parece especialmente interesante la situación política en la que se encuentra y digno de observación y seguimiento el modo en que pacte el Partido Socialista Andaluz e Izquierda Unida, me pregunto cómo van a respetar el discurso Stalinista y conseguir un pacto de gobierno. Aunque pueda imaginarlo.
    Po otro lado, queda patente que el PP tiene que escuchar el discurso de Niemöler, todos debemos hacerlo, y organizar el país y las distintas autonomías de modo cabal; solo así conseguiremos no acabar todos en la misma ruina que el país entero.
    En cuanto a los sindicatos, resulta curioso como no acaban de ver que la calle habla, en democracia, en las urnas. quizás sea por su cercanía a Gordillo y su decálogo.

  10. JM Says:

    Buenas tardes Ilustre.
    Esta vez tambien llego tarde, mi portatil me ha traicionado este largo fin de semana, claro que me lo dieron en un programa cultural del psoe y bastante ha durado, el portatil mas que el psoe, pero mas ó menos.
    Te debe estar desgarrando el alma la querencia y trayectoria de Andalucia, Al Andalus, Andalusi, tierra conquistada, cuna de Judios de Sefarditas de Arabes, tierra de Moros y de Ladinos que junto con los demas Alatristes, castellanos y otros mas ó menos menesterosos convivieron como se pudo con los PER de la epoca, unos tenian oficios otros habilidades y no se sabe como se apañaban ó afanaban (de afanar, robar) pero alli aguantaron mas de 600 años arrejuntaos, con sus expulsiones y castigos varios. Parece que es un pueblo que le gusta el tutelaje y que otro le diga y le dé, pero eso si esfuerzo ninguno, eso de rebelarse ó pensar o llevar 30 años (claro que quedan 570 todavia) dominados, dirigidos en ese medio hambre que se quita con gazpacho ó pan con aceitunas ó pan pringao y con eso una miajita de gracia y alguna cañita pues vamos tirando, eso si, que gracia tiene este pueblo, quiza solo le queda el flamenco y las palmas para pasar el mal trago. No es de extrañar lo que tenemos a dia de hoy. Casi que te deberia prohibir leer poetas andaluces no me vayas a enfermar, ese dolor de la tierra, de la libertad etc… ahora seria casi caustico.
    Sin comentarios a la estrategia del PP, Arenas creo que ya se va, esto es como las grandes figuras del toreo, algun dia hay que cortarse la coleta y dejar paso a las nuevas figuras. Daño hicieron las encuestas y la gente se fué a la playa a comer pescaito creyendo que estaba todo atado y bien atado. Claro que estos tambien son Andalusis. Pues
    no!, la cag…… pero bien y no tenia mala pinta.
    Dado que a rio revuelto ganancia de pescadores y espabilaos, ahora aparece el rojerio del desvan con la Revolucion nacional Sindicalista y con el viejo no, anciano discurso del carrillo del 36 quieren pilarse su cacho, no vaya a ser que Rubal se lo arrebate, Han subido en Andalus y en Asturias de antiguo tendentes al comunismo mas barato y ya que habia que castigar al psoe de zp y Rubal pues han metido la papela en el bolsillo de estos de IU. A lo mejor es que piensan que son mejores que los del psoe, no se han dado cuenta de lo que se han llevado y como se lo han llevado los Sindicalistas y de todos los mangoneos y apropiaciones y corrupciones en Ayuntamientos, Diputaciones y demas sitios donde hubiera un IU, tal vez necesitan 4 años de castigo para aprenderselo, claro que entonces votaran al psoe, si no aparece alguien que les fascine y les cambie el ideario, sino 570 años mas.
    Desde aqui auguro que las autonomias acabaran con este Pais llamado España, ahora va ser dificil cambiar las cosas, ya que siguen entonando lo de España es Castilla y lo demas tierra conquistada, pero al menos retrotraer derechos y servicioos esenciales a nivel nacional, como la Sanidad, Policia, G Civil, Defensa Educación etc,, estamos asistiendo a un lamentable espectaculo Autonomico.
    Gracias Juan. (con permiso de los Mercados).

  11. hugo Says:

    Efectivamente los resultados de las elecciones en Andalucía van a cuestionar todos los esfuerzos para reducir el déficit. Confiamos demasiado en las encuestas, olvidando la cantidad de andaluces que viven del cuento y que no quieren perder sus prebendas .Ahora Rubalcaba lo utiliza como un inicio de la recuperación del Psoe
    Da asco oir las manifestaciones de Rubalcaba hablando de los recortes que ha habido que hacer tras el despilfarro de los últimos años.

  12. Un boticario Says:

    Querido maestro: Siempre se aprende leyendo sus blogs por lo que tienen de cultos, amenos y didácticos. Este último ha sido para mí muy ilustrativo de hacia dónde va Andalucía en los próximos cuatro años, aunque no me ha cogido por sorpresa.
    En el año 2007 se aprobó una Ley de Farmacia de Andalucía que está recurrida en el Tribunal Constitucional por el Partido Popular porque llega a la incautación de esos establecimientos privados, aunque de interés público, que son las farmacias. Digo incautación porque la Junta de Andalucía interviene en la venta de las farmacias imponiendo un sistema por el cual solo puede ser ofertante en una compraventa el farmacéutico que tenga más puntos en un baremo ridículo, en el que los funcionarios salen beneficiados. Así el precio acaba siendo impuesto por la Junta. Y no es este el único motivo del recurso de inconstitucionalidad, hay muchos más que sería prolijo detallar en este comentario.
    Con el “apaño” al que lleguen con los comunistas los perdedores de las elecciones en Andalucía no quiero imaginar el viacrucis que van a pasar mis compañeros andaluces, a los que desde aquí mando mi más sentido pésame.

  13. De sábado Says:

    En Andalucía PSOE e IU deshojan la margarita de un Gobierno que será fatal para la credibilidad exterior de España, con un anuncio de insumisión incluido. Y en Asturias el único diputado de UPyD, que fue socialista y está casado con la dirigente de UGT regional, deshoja la margarita para ver a quién apoya, aunque lo que le gustaría ya se sabe, Las elecciones del 25 de marzo fueron un fiasco y han dejado el panorama autonómico en esas dos Comunidades peor de lo que estaba.
    En Andalucía se equivocó Arenas en la campaña y en Asturias se equivocaron primero Rajoy al no barrer a la pésima antigua cúpula del PP dando paso a Cascos, y luego Cascos al convocar elecciones anticipadas. Rajoy cambió a los ineptos y Rajoy se mostró partidario de pactar con el PP, pero ya era tarde. Por los errores del PP y de Cascos perderán una Comunidad que será muy difícil recuperar. Y Andalucía si no la han ganado esta vez no la ganarán nunca. El “régimen” continuará.
    Y lo que sufre, al fondo, es España en un momento crítico. Y en tanto Rubalcaba proclama que hay que pactar pero no apoya nada, ni la Ley de Estabilidad que viene de los tiempos de Zapatero. Pocos políticos hay en Europa más rastreros que este Fouché de via estrecha que dedicaba a la policía a vigilar ilegalmente a sus adversarios políticos. Ya dijo: “Sé todo de todos”.Igual que Fouché, “el genio tenebroso”.

  14. Pobre Andalucía Says:

    El comentario de Un boticario es muy relevante, como todos los suyos, y me temo que lo que augura para sus compañeros farmacéuticos va a ocurrir a los demás profesionales. Yo soy arquitecto y ha sido penoso lo que la Junta ha ayudado a los colegas socialistas.Ahora con la entrada de IU en el gobierno se ampliará el nùmero de paniaguados favorecidos a dedo. La Andalucía de Chaves y de Griñón ha sido una vergüenza. Y ahora están envalentonados. Lo que nos espera, y pobre Andalucía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: