Los papeles y los papelones

by

En Viena está abierto un Museo de la Falsificación; es el único de Europa. Llevamos bastantes días, que acaso a Rubalcaba y compañía les parezcan pocos, a vueltas con los papeles de Bárcenas, una quincena de fotocopias a las que un diario dio credibilidad. La investigación sobre la verdad del oscuro asunto está ya en manos del juez. Hasta que concluya esa investigación no parece sensato que quienes han resultado en entredicho tengan que demostrar su inocencia; lo que deben probar los acusadores es la culpabilidad, aunque ese detalle no parece haber importado ni poco ni mucho a los promotores y jaleadores del terremoto.

La falsedad tiene muchos rostros y el paso corto. Cicerón ya nos advirtió que “las vanas pretensiones caen al suelo como las flores;  lo falso no dura mucho”. Y Cervantes, muchos siglos después, escribió: “La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde”. Es peor cuando los candidatos a engañados están inducidos a asumir su suerte por las manipulaciones interesadas. La cuestión es saber si lo que se apresuró a creer Rubalcaba colocando en posición sus cañoncitos contra Génova responde al menos en alguna medida a sus afanes o se queda en nada.

El jefe de la oposición no ha dado cuartel y mientras crece la creencia de que los papeles de Bárcenas son falsos o están manipulados, Rajoy primero hizo una declaración solemne y luego hizo públicos sus papeles: las cuentas del Partido Popular y el listado de sus ingresos y de su patrimonio. Es el primer presidente de un partido y de un Gobierno que lo hace. Resulta que Rajoy gana mucho menos de la mitad que Merkel, Hollande, Cameron y la mayoría de sus colegas europeos, y que ingresaba más como jefe de la oposición que lo que ingresa como presidente del Gobierno. ¿Cómo ha respondido Rubalcaba? ¿Haciendo públicas las cuentas del PSOE y un listado de sus ingresos? Pues no. Su vicesecretaria Elena Valenciano ha declarado que el PSOE demorará esa prueba de transparencia hasta consensuar no se sabe qué formato de impreso homologado y único. Una excusa de mal pagador.

Los españoles queremos que Rubalcaba presente sus cuentas y las de su partido y deje para después pedir misteriosos formularios homologados. Esta dilación la ha hecho pública precisamente Elena Valenciano, que durante el Gobierno de Zapatero presidió la Fundación Mujeres que recibió más de quince millones de euros en subvenciones de dinero público. Ella misma no es un ejemplo de transparencia.  Sin dilaciones ni trampas los españoles queremos saber cuánto gana Rubalcaba, qué patrimonio tiene y, por qué no, cuánto hubiese ganado siendo profesor de Química, que es su profesión, ya que sabemos cuánto hubiese ganado Rajoy en su menester de Registrador de la Propiedad, oposición a un alto cuerpo funcionarial que consiguió cuándo tenía 23 años, y que supone muchos más ingresos que los que ha  recibido a lo largo de su carrera política. Ya está bien de vaguedades, de acusaciones gratuitas y de insidias. Que Rubalcaba y el PSOE enseñen la patita de sus cuentas por debajo de la puerta, como en el cuento infantil, y luego que exijan a los demás, que ya se les han adelantado.  O que callen para siempre.

Pero Rubalcaba no calla, no. Sigue haciendo papelones. Ha encajado mal la publicación de los ingresos y el patrimonio de Rajoy. En una intervención en Bilbao un día después de conocerse las cifras del presidente del Gobierno, dijo con sorna a los afines: “A Mariano Rajoy no le ha ido mal, ¿eh?, estos añitos. ¡Madre del cielo, no le ha ido nada mal!”. Pero la pertinaz amnesia de Rubalcaba le llevó a olvidar que, según las únicas cifras de sus ingresos que conocemos, las que presentó en el Congreso de los Diputados el 5 de diciembre de 2011, tiene un capitalito de millón y medio de euros en dinero y propiedades, más que Rajoy. Y para que no podamos decir de él que no le ha ido mal estos añitos no debe dilatar los plazos para hacer públicos sus ingresos y patrimonio actuales.

De lo que se trataba era de saber si detrás de los sospechosos papeles de Bárcenas se escondía una financiación ilegal del Partido Popular. Pero desde la transición sólo ha habido dos partidos convictos de financiación ilegal: el PSOE, liderado por Felipe González (casos Filesa, Malesa y Time Export), y recientemente UDC (caso Pallerols), el partido de ese Jano de la política que es Duran i Lleida. Por aquel episodio varios dirigentes socialistas estuvieron en la cárcel, y por éste los dirigentes de UDC se han librado gracias a un acuerdo extrajudicial en el que reconocieron el delito y se comprometieron a devolver los dineros.  Esa es la historia por mucho que padezca de amnesia Rubalcaba que como tenista ha perdido el servicio por la rápida y contundente reacción de Rajoy. Se puede hablar de los papeles de Bárcenas y de los papelones de Rubalcaba y sus próximos.

Las artes deductivas del PSOE esgrimidas por la locuaz Soraya Rodríguez, portavoz parlamentaria socialista, constituyen también un papelón. Si Bárcenas es corrupto, como era tesorero del Partido Popular todo el Partido Popular es corrupto. Es tanto como deducir que porque Carlos Mulas es corrupto y era director de la Fundación socialista  Ideas, Soraya Rodríguez es corrupta, también lo son Cornide, jefe de los dineros en Ferraz, y Rubalcaba, y lo es todo el PSOE, ya que concedían subvenciones a la Fundación Ideas. Pero no caeré en esa simpleza porque sufrirían mis neuronas y las tengo en mucho aprecio. Cada cual con sus deducciones suele demostrar la densidad de su inteligencia. Rubalcaba no ha alzado la más mínima crítica hacia el compañero Cornide que llegó a firmar un contrato de colaboración con la inexistente Amy Martin, a 3.000 euros el artículo. Es la primera vez que un seudónimo, fuese quien fuese, firma un contrato. ¿En el aparecería, digo yo, el DNI de la firmante y etérea Amy Martin? Pues ni eso sabemos. Pero Rubalcaba va a lo suyo.

¿Y cuál es el menester al que se dedica Rubalcaba? Uno de sus principales oficios es mermar el crédito de España en el extranjero. Al tiempo que Rajoy conseguía un gran éxito en la negociación de los Presupuestos de la Unión Europea para el próximo septenio, y la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno mantenía a España como país receptor de fondos europeos sin pérdida de un euro para nuestro campo y con el acuerdo de que nuestras regiones seguirán recibiendo fondos, Rubalcaba echaba arena a la máquina en una reunión de dirigentes europeos en Turín. El que no ha asumido nunca ser “jefe de la leal oposición” proclamaba ante sus colegas europeos que “España es un país que sólo recibe hombres de negro o de gris y unas cuantas regañinas” porque “en España sólo manda la canciller alemana Angela Merkel”.  

Rubalcaba decía estas memeces ocultando que, entre tantos otros, Obama, Merkel, Hollande, el FMI, el BCE, la Unión Europea y los analistas internacionales elogian al Gobierno español por sus medidas, y que cada vez son más los expertos que pronostican que la economía despegará el año próximo y se comenzará a crear empleo. Eso es lo que le duele a Rubalcaba cuyo interés no es el interés general de los españoles sino el interés electoral de su partido, y sólo a eso hay que achacar que un personaje que fue vicepresidente del Gobierno en el letal ejecutivo de  Zapatero se atreva, dejando a un lado su responsabilidad de alternativa, a exigir la dimisión del Presidente del Gobierno por unas fotocopias que es cada vez más probable que estuviesen amañadas y no dando credibilidad a la palabra empeñada por quien por decisión de los españoles ocupa la Moncloa.  Ese es el rigor de quien aspira a presidir el Gobierno de España. Menudo papelón.

Otro asunto es el papel de los medios de comunicación en la regeneración democrática, que es importante pero ha de ser limitado, en su responsabilidad indudable, a la búsqueda de la verdad, no a manipularla o presentarla como un traje “prêt à porter” para consumo de los afines y condena sin pruebas de los ajenos.

Soy veterano y me cuesta entender que en el mundo mundial un medio de comunicación serio, que no esté cegado por el partidismo o al menos por la subjetividad, se trague quince papeles fotocopiados, sin firma, cuyo supuesto autor niega serlo, avalados por alguien dudoso que parece sólo decidido a ajustar cuentas con un partido que no le renovó en una lista electoral y se negó a abonarle unos abultados honorarios profesionales, publique esos papeles en primera página con todo lujo tipográfico varios días, sobre todo si afectan al presidente del Gobierno, de cualquier Gobierno. Unas fotocopias no son nada, ni siquiera se pueden someter a un análisis grafológico fiable. Que un medio de comunicación que pasa por serio de cancha a un sinvergüenza o a dos (que pueden actuar juntos o por separado) sin guardarse un as ganador en la manga, me sorprende. Espero ese as o en su día una explicación convincente para esta tramoya.

Ahora el caso de los papeles de Bárcenas está siendo investigado por el juez, igual que otros casos de mayor calado económico, como los mil millones de los ERE de Andalucía. Debemos tener confianza porque la Justicia es lenta pero siempre llega a puerto. Aunque a veces nos sorprenda el puerto al que llega. Por ejemplo, ahí van dos sorpresas. Primera: la absolución por la Audiencia de Barcelona del doctor Carlos Morín en el caso de la práctica de casi un centenar de abortos presuntamente ilegales; el fiscal pedía 273 años de cárcel; un lego en Derecho como lo soy yo no lo entiende; no se sabe si seguirá adelante la denuncia de Hacienda por fraude fiscal de 446.000 euros. Segunda: la absolución de Juan Manuel Sánchez Gordillo, el nuevo bandolero; el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha entendido que el asalto, robo, intimidación y amenazas que todos pudimos contemplar y escuchar en televisión en el saqueo protagozado por el bandolero y su partida a un supermercado estaban dentro de los usos naturales en una huelga; pues qué bien.

La Justicia, sí, a veces nos sorprende. Y los jueces. Como el caso de ese juez de nombre Juan Miguel Torres Andrés, militante de Jueces para la Democracia, que increpó a miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado al impedirle que atravesase la calle Génova en una noche de concentración “made in sms”. Según el informe policial el juez se molestó y se encaró con ellos: “¡Defendéis al PP!”. Luego todo acabó como casi siempre en estos casos: no sabéis con quien estáis hablando, etcétera. Un juez sin duda sabe que las Fuerzas de Seguridad del Estado defienden a quienes son acosados por una concentración ilegal y no anunciada que puede acabar siendo hostil y violenta. Esté acosada la sede del PSOE, la del Partido Popular, o el Museo del Prado, pongo por caso. Claro que el primer supuesto, el del acoso al PSOE, nunca se da porque no iba a ocurrírsele una cosa así a Rubalcaba que es el experto en “pasálo”. 

Lo que me sorprendería es que se iniciasen acciones judiciales contra quienes abuchearon a Juan Carlos I y pitaron mientras a duras penas se escuchaba el Himno nacional en el Buesa Arena de Vitoria durante la Copa del Rey de Baloncesto. Con anterioridad en no pocas ocasiones se han quemado fotografías del monarca, se le ha recibido con abucheos en actos deportivos, se ha simulado su fusilamiento en TV3, se ha interrumpido o molestado la audición del Himno nacional, se han quemado banderas españolas…y en definitiva no ha pasado nada o casi nada.  

Probablemente España es el único país europeo en el que puede suceder impunemente algo así. No es pasotismo ni gamberrismo; sencillamente es una acción de delincuentes y como tal debe tener su respuesta. Pero me temo que no pocos  miembros de la Judicatura y de la Fiscalía están entretenidos en protestar contra las medidas del ministro de Justicia y no están para cosas menores como por lo visto son los delitos tipificados en los artículos 490 y 491 del Código Penal que no chocan, como algunos pretenden, con la libertad de expresión ni con la igualdad de los españoles porque delitos contra el Jefe del Estado o los símbolos del Estado figuran en las legislaciones de la mayoría de las naciones desarrolladas. Spain is different.

PD.- Su Santidad el Papa Benedicto XVI ha anunciado solemnemente en latín, el idioma oficial del Vaticano, su renuncia a la “barca de Pedro” el próximo día 28. Muchos ríos de información crecerán desde este anuncio cuyo último antecedente hay que buscarlo hace seis siglos, y tiempo habrá de comentarlo con detenimiento. Quede escrito que Benedicto XVI es un gran pontífice, un pensador y un singular teólogo, probablemente uno de los papas más cultos de la historia de la Iglesia en los últimos siglos. Su labor doctrinal es esclarecedora. Ha sabido regir la Iglesia con humildad, sabiduría y firmeza. Él mismo ha declarado que no se siente con fuerzas para desempeñar su responsabilidad. Algún importante aunque poco riguroso diario español ha recibido la noticia desde la dimensión menor de considerar a Benedicto XVI y al Vaticano como un jefe de Estado más o una Nación más. Un error. Otro. El pontífice ha demostrado valentía, desinterés por las cuestiones de tejas para abajo, y una ilimitada entrega a Dios. Vivirá en un monasterio de clausura y rezará por todos nosotros. No podemos pedir más a su sabia y santa ancianidad. 

Anuncios

6 comentarios to “Los papeles y los papelones”

  1. hugo Says:

    Querido Juan: que magnífico resumen de las bajezas de Rubalcaba y compañía . Parece que confías mucho en la acción de la Justicia ; yo no comparto tu optimismo viendo las recientes sentencias que comentas
    Espero , no obstante , que se aclare el caso de las fotocopias que publica El Pais y , aunque el daño ya está hecho , alguien o muchos paguen por ello
    Gracias por esos análisis de lo cotidiano en España que haces en tu blog

  2. Una feminista Says:

    Coincido con Hugo, el comentarista anterior, dándole las gracias por sus análisis políticos, pero más aún, porque siempre sabe sobreponer, incluso a un recorrido por asuntos rastreros, la visión de la política “con mayúsculas”. En esa mirada de altura, habla de “la verdad” y uniéndolo al tema de su PD., me pregunto si alguna vez en España nuestros dirigentes alcanzarán el sentido de responsabilidad de Benedicto XVI. No creo que haya que pedirles entrega ilimitada, pero si honestidad total con el cumplimiento de su deber. Y su deber, en Democracia, es responder al compromiso adquirido con la ciudadanía, y no mentir. Me uno a la frase de Cervantes que ha incluido en su texto, y la apoyo con otra del mismo autor: “La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua”.
    Sinceramente, creo que la clase política en general, no ha leído a este genio, ni tampoco a Cicerón… y si lo han hecho, no son valientes como el Papa… ni sabios… ¡¡¡ni santos!!!

  3. Fernando Azancot Says:

    La situación que una vez más denuncias en tu blog, admirado Van Halen, ha alcanzado cotas indeseables y creo que incluso peligrosas. La actuación de los políticos se ha enredado de tal modo, que el embrollo crece en la misma medida que sus autores e instigadores pretenden poner claridad allí donde la tiniebla se ha adueñado del espacio social. Puede ser que por utilizar, en lugar de la luz, el apagón que en las conciencias, paradójicamente, prende la obcecación del partidismo cuando no del poder; ese mirar la realidad circundante con un solo ojo e incluso con ninguno, pues las ideologías tan al uso y abuso suelen producir ceguera. En este estado de cosas, aun las mentes lúcidas, las escasas que pululan por el escenario político, a la hora de la manida dialéctica apologética suelen producir engendros lógicos. Un al tiempo quiero y no quiero elevado a norma moral, de tal manera que el concepto de deber queda dislocado entre la pretensión programática y la pragmática. Y todo ello adobado con la dichosa corrupción de fondo que me tienta a sospechar que quizás en cada español anide una tal endémica repulsa a la política más propiciada por la envidia que por una razonada deducción derivada de la experiencia de tener que someter a norma la coexistencia con el otro. Parece como si estuviéramos hechos para no ver más allá de la tapia del corral de cada cual. Ande yo caliente y ríase la gente. Administrador que administra y nadador que nada, algo tragan. “Bien que robaron los de derechas, no es malo que ahora se aprovechen los nuestros”, se oye en alguna ocasión por estos lares hispalenses tan escorados a la izquierda.
    La política así entendida, como el sueño de la razón, produce monstruos, que en el caso de esta España doliente y carnavalesca ha venido alentada por el vero poder que representan y ostentan las finanzas y los medios de comunicación, al fin y al cabo sus lacayos. Un poder que se hace inaguantable cuando la sociedad de clases medias, que soporta la democracia liberal vencedora, tiende a la pobreza. Cuando el individualista, liberal y despreocupado consumidor medio comienza a verse incapaz de alcanzar el escaparate que le muestra los mismos bienes de antaño, hogaño inalcanzables. Cuando se destapan las rentas más o menos confesadas, y percibe un abismal desfase entre lo mucho que unos pocos ingresan y el salario mínimo interprofesional convertido en normal y mayoritaria remuneración de aquellos que todavía pueden ejercer el derecho al trabajo.
    Es posible que esta glosa exceda mi natural equilibrado, pero es que a medida que pasa el tiempo contemplo los muros de la patria mía más desmoronados y con cada vez menos posibilidad de reconstruirlos. Se dice que la Constitución del 78 parece desfasada, anticuada, y a uno, a la vista de la historia constitucional de España, lo que le extraña es que haya tardado tanto en tenerla por envejecida. Es más, pienso si el problema es la Constitución o es constitucional. Si su solución hay que buscarla en el derecho comparado o más bien en la familia y en la escuela.
    Lo que sí tengo cada vez claro es que la cuestión española en su rabiosa actualidad es más política que económica, y que por tanto la alternativa hay que averiguarla en el orden de la convivencia que conduce siempre a su protagonista el hombre. Depende de cómo lo contemplemos y lo consideremos, en calidad de qué su ser y su destino, para que alcancemos lo que algún ilustre pensador llamaba la verdad perdida, o prosigamos por el rumbo demoníaco del egoísmo individualista que promete la libertad para algunos pocos y la esclavitud para el resto.

  4. Observador Says:

    Nada como el papelón de Rubalcaba en el Debate del Estado de la Nación. Querría ser otro, pero es él, Es el mismo que fue portavoz del Gobierno de los GAL, el ministro de Felipe González cuando la máxima corruoción en España. ¡Hasta en el BOE, en la Cruz Roja y en Banco de España! El que coincidió políticamente con Filesa y el procesamiento del tesorero del PSOE en un partido condenado por financiación ilegal. Por no hablar del “Faisán”. La opinión pública objetiva ha dado como ganador del Debate a Rajoy, aunque la opinión publicada dirá que lo ha ganado Rubalcaba o, a lo sumo, que ha habido empate… Qué daño hacen los periódicos y los periodistas a la imagen de España con sus subjetividades. Algún día se dirá…

  5. Martín-Martín Says:

    Ya no cabe ninguna duda de las intenciones perversas de Rubalcaba y del PSOE: sólo buscan que el proyecto del PP fracase y les hace temblar que se empiecen a ver luces al final del túnel de la crisis. Lo bueno para los socialistas en términos menores, egoistas y electorales es lo malo para España, y cada vez disimulan menos este propósito. Todos los observadores internacionales coinciden en que España gracias a las durísimas medidas del Gobierno va a salir adelante. Pero eso no les conviene a los socialistas y a la izquierda en general. Tampoco a los nacionalistas que desean en las Cortes Generales un grupo minoritario de Gobierno que tenga necesidad de pactar con ellos. Los españoles sabrán valorar los sacrificios y los esfuerzos de todos y sin duda cuando vean encaminada la recuperación valorarán también las medidas aunque duras del Gobierno. La alternativa era no hacer nada. Y por no hacer nada estábamos en quiebra.

  6. OPCH Says:

    Cuanta razón lleva Martín-Martín! Es auténtico pánico lo que tienen en el PSOE ante la evidencia de que los datos económicos van remontando y que este hecho terminará produciendo sus positivos efectos en términos de empleo. El PSOE sabe que los españoles mayoritariamente considerarán que el esfuerzo y el sacrificio ha merecido la pena. Y esto, amén del recuerdo de la nefasta gestión socialista, será catastrófico en términos electorales para Rubalcaba y los suyos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: