De símbolos, democracia e ignorancia

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En los partidos políticos deberían promoverse cursos de Historia igual que se convocan cursos de telegenia. Siempre he dado por hecho que cuando los dirigentes de la izquierda evidencian por sus declaraciones un pavoroso desconocimiento de su historia y de la Historia con mayúscula, sobreactúan: conocen lo que ocurrió en el pasado pero lo ocultan o lo acomodan  a sus intereses. No suelo otorgar importancia a lo que dicen para no darles ese gusto. Me preocupan más las lagunas históricas de los políticamente cercanos porque no son interesadas sino bienintencionadas. Desde esas lagunas a veces se suman a la sobreactuación de sus adversarios y hacen su juego.

Unos jóvenes de Nuevas Generaciones del PP, aún está por ver quiénes de entre ellos lo son en realidad, han llevado a las redes sociales sus fotografías haciendo el saludo fascista y portando banderas con el escudo del águila de San Juan. Beatriz Jurado, senadora y presidenta de la organización juvenil de Génova, ha abierto expedientes y ha anunciado expulsiones de acuerdo con los Estatutos de su formación política y después de que el asunto pase por el Comité de Derechos y Garantías. Hasta aquí todo justo y normal ante la actitud impresentable de esos jóvenes. Sobran en el Partido Popular. Lo que rompe la normalidad, no política sino histórica, es declarar, como han hecho algunos, que el escudo del águila de San Juan es preconstitucional.  Sencillamente es un símbolo no vigente, pero fue oficial hasta la Ley de Símbolos de España, de 5 de octubre de 1981, años después de aprobarse la Constitución.

En el ejemplar original de la Constitución Española que firmó el Rey aparece el escudo del águila de San Juan, así como en el ejemplar del Boletín Oficial del Estado de 29 de diciembre de 1978, número 311.1, en el que se publicó por primera vez la Constitución Española que había sido sancionada por el Rey dos días antes. Ante un ejemplar de la Carta Magna con ese símbolo juraron o prometieron sus cargos como diputados Santiago Carrillo, Dolores Ibárruri y Felipe González, por poner algunos ejemplos.

Otra falacia histórica es tildar de banderas preconstitucionales o inconstitucionales a las que lucen en su franja amarilla ese escudo con el águila de San Juan. La Constitución, que es uno de los textos más citados y menos leídos, en su artículo 4,1 señala que “la bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”. No se describe escudo alguno sobre la franja amarilla. Es una Ley de 28 de octubre de 1981 la que reguló el uso de la bandera, y  en su artículo 2.2 se señaló que se podrá incorporar el escudo de España sobre la franja amarilla.

Desde la verdad histórica la bandera con el águila de San Juan lo fue también de la España de los primeros años de reinado de Juan Carlos I.  El águila de San Juan fue incorporada al escudo de sus reinos por los Reyes Católicos a iniciativa de la Reina Isabel. La bandera con ese símbolo, en pura vexilología, no es  menos representativa de la Monarquía reinstaurada,  en sus primeros pasos. Es sencillamente una bandera no vigente,  “histórica” desde 1981. Como es una bandera “histórica” la bandera de la II República que, como tal, merece respeto y consideración como un símbolo al que se sienten ligados sentimentalmente muchos españoles. Igual podría decirse de la bandera con la cruz de San Andrés o cualesquiera otras banderas “históricas” que han simbolizado a España a través del tiempo.

Se ha producido una pluralidad de opiniones  entre dirigentes populares a cuento de la estupidez impresentable de esos jóvenes reflejada en las redes sociales; Rafael Hernando por un lado y Esteban González Pons por otro. Ello dio lugar a que el diputado del PSOE Juan Moscoso otorgase a Hernando un “suspenso en democracia” y le considerase “ignorante”. Hernando equiparó la bandera con el águila de San Juan a la tricolor republicana. González Pons recordó que se utiliza la bandera republicana en los actos de homenaje a los voluntarios españoles que contribuyeron a la liberación de París encuadrados en la División Lecrerc y que se siente representado por ella.  Es lógico. Yo también me siento representado en tales actos por la bandera tricolor. Es un hecho simbólico, histórico, similar al sentimiento que expresan cuando exhiben la bandera de la Confederación quienes  se reúnen a rememorar ciertas batallas de la guerra civil estadounidense.

Al diputado socialista Moscoso, que se permite atribuir ignorancia a Hernando, le recuerdo el apego que tenía a la bandera republicana el histórico dirigente socialista Largo Caballero, que sería luego presidente del Gobierno. Pienso en aquella afirmación suya en un  mitin del 8 de noviembre de 1933, que recoge “El Socialista” del día siguiente: “Tenemos que luchar como sea hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución socialista”.

En cuanto a ese suspenso en democracia que le otorga Moscoso a Hernando, ya que él al parecer no padece ignorancia, supongo que no sería menos exigente en la nota que en la asignatura Democracia le daría a Largo Caballero, que en su discurso del Cine Europa,  10 de febrero de 1936, afirmó: “La transformación total del país no se puede hacer echando papeletas en las urnas…Estamos ya hartos de ensayos de democracia; que se implante en el país nuestra democracia”. También anunciaba en el mismo mitin: “Si los socialistas son derrotados en las urnas irán a la violencia”, y en un mitin en Alicante, 19 de enero de 1936: “Si triunfan las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada” O en Linares al día siguiente: “La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución”.

La ideología democrática del PSOE en 1936 queda resumida también por Largo Caballero, que por cierto cuenta con una estatua en Madrid: “Cuando el Frente Popular se derrumbe, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que quiere decir la represión de las clases capitalistas y burguesas” (“El Socialista”, 26 de mayo de 1936). Todo esto supongo que no escapa al conocimiento del diputado socialista Juan Moscoso, porque él a sí mismo, al parecer,  no se considera un ignorante. Es pura “memoria histórica”.

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10 comentarios to “De símbolos, democracia e ignorancia”

  1. denis parquer Says:

    Es cierto que las demostraciones de actitudes de estos chicos no contribuyen a la concordia de los españoles y que no representan el sentir de los votantes del P.P. ni por supuesto a sus dirigentes, quiza sea una asignatura a enseñar a quien milita en un partido democratico, sea este u otros. Gracias pos sus comentarios D. Juan, debieran ser leidos no solo por quien le admira, tambien por quien le critica.

  2. Adán Moreno. Says:

    Una vez más chapó. Referente a los chicos de Nuevas Generaciones del PP, me parece como todas las juventudes adoctrinadas del siglo pasado, socialistas, comunistas y nacionalistas, amén de subvencionados. Patético que un partido político (el que sea) recurra a “cachorros” sin conocimientos históricos (de cerebro maleable).

    En cuanto a la Historia y a los políticos, no cabe duda que las izquierdas juegan sucio y tergiversan la historia, también aclamados por resentidos e ignorantes (es una demanda social de una sociedad inculta y violenta de la España profunda y va a ser muy difícil que esta izquierda social y demagoga renuncie a manejar esos hilos y esos rebaños). Me han encantado las citas de Largo Caballero y sobre todo: “La democracia es incompatible con el socialismo”, lo cual prueba que los asesinos socialistas de entonces no recurrían a la demagogia, sino que decían lo que verdaderamente pensaban, cosa que los socialistas expoliadores de hoy no dicen lo que piensan sino que recurren al eufemismo, a la tergiversación, al saqueo y a la compra de votos (estómagos agradecidos) para seguir chupando como Diputados, no es de extrañar que para ese viaje -la política- no es menester alforjas -conocimientos históricos-. La Ley de la Memoria Histórica (todavía vigente con el Gobierno del PP) se utilizó como propaganda del régimen zapateril. ¡¡Cuántos sapos nos tenemos que tragar aún hoy con mayoría absoluta del PP!!.

  3. Una feminista. Says:

    Coincido con Denis Parquer, primero en cuanto al interés de sus posts y segundo, respecto a que sería muy útil dar formación sobre Democracia , pero no solo a quienes militan en un partido político ¡a todas las personas! Parecería que el hecho de vivir en democracia tendría que ser suficiente, pero dado el ejemplo que nos dan muchos de nuestros políticos, no lo es.
    Conocer la Historia es básico porque el sistema demócratico es hijo de siglos de evolución política, pero también lo es conocer la ética, y entender que cuando hablamos de Democracia, lo hacemos de cosas como la libertad individual, la igualdad de derechos y de oportunidades, la justicia… y por tanto, de diversidad, libertad de opinión, transparencia, respeto… Efectivamente, tendriamos que “aprender” teoría democrática, porque con la práctica que nos muestran los medios de comunicación, a lo peor se nos olvida como es.
    Van-Halen, podríamos pedir que se incluyeran sus post en los curriculum de formación ¡Seguro que aumentaba la calidad democrática de este país!

  4. Rafa Says:

    Sólo unas palabras de mi parte, son uds muy avispados y las sabrán interpretar, aunque a regañadientes aun sabiendo que son verdad auténtica: “La Historia la escriben los vencedores…” por tanto y mientras sigamos así viviremos engañados o mejor dicho intentando los vencedores engañarnos, que no es lo mismo. Partiendo de esa cierta base, imaginemos la cantida de mentiras que nos quieren hacernos colar los vencedores y descendientes sin conseguirlo pero sin dejar ese impostor asiento. ¿Por qué nos dirán tantas mentiras y por qué quiren que las creamos o por qué les importa un comino que las creamos o no? Ideologia de derechas pura y dura, que nunca aceptará cualquier idea, postura o acción que no sea la suya por muy errónea que sea y muy cargada de razón, veracidad y realidad la ajena a ellos.
    Mira que nos están tratando de colar mentiras todos incluída la familia real, …Por favorrr !!! BASTA!!!!

  5. Fernando Azancot Says:

    “En los partidos políticos deberían promoverse cursos de historia”, propones como encabezamiento de tu estupendo y aclaratorio artículo. Y yo añado: ¿sólo en los partidos políticos? Y algo más: ¿contamos con una Historia, con mayúscula, de la España contemporánea no reducible al “cuéntame cómo pasó”? Y aún más: ¿crees que esos a los que denominas “políticamente cercanos”, tienen lagunas históricas “bienintencionadas”, o es que simulan ignorancia por un interés bastardo, tantas veces próximo a la más insulsa estupidez humana?
    Entiendo que la simplificación de los hechos acaecidos en España en el pasado siglo, junto con el desconocimiento a fondo de la génesis de la transición política, nos está llevando a una situación asaz desagradable que bien pudiera degenerar en insostenible. La cuestión no es baladí, y llama a la responsabilidad de los partidos políticos principales beneficiarios del ingente paso dado hacia la libertad y la democracia, singularmente de aquellos que fueron señalados en la compleja operación política como “protagonistas del cambio”. A título de ejemplo coloco sobre el tapete la situación a la que ha llegado el independentismo catalán, no por lo que piensan y predican sus líderes, que ya es preocupante además de irresponsable, sino por aquello en qué puede desembocar la tal homilética en su encarnación popular, casi siempre más motivada por sentimientos que por razones, y ante cuya eclosión los apóstoles seguramente harán mutis por el foro si las ven venir con las del Beri, que dicen o decían los castizos.
    En cuanto al show de esos jóvenes que se fotografían saludando a la romana, uno de tantos “espectáculos” de los que están plagadas las redes sociales, me preocupa más que el hecho en sí, la reacción del Partido Popular a cuyas Jóvenes Generaciones pertenecen, al menos supuestamente, los protagonistas. Y es porque tengo la impresión de que el espanto producido en el partido al que pertenecen según parece, no tiene un origen natural, sino inducido. Razón por la que me sabe poco inteligente la reacción en la que se han involucrado dirigentes que, como el señor Hernando o el señor González Pons, tengo todavía por personas adultas y con las respectivas cabezas bien amuebladas. Atender hoy día al calificativo “fascista”, tomándolo en serio, es una memez, no ya porque quien lo pronuncia tantas veces no suele saber de su origen y significado, sino porque ha sido convertido en un arma arrojadiza a la faz del adversario, pretendidamente descalificadora, que sirve tanto a diestra como a siniestra. Para el camarada Gordillo de Marinaleda, quien se oponga a sus vistosas acciones revolucionarias es un “fascista”, aunque se trate, si llegara el caso, del mismo Valderas, compañero de partido que vicepreside el Gobierno andaluz y como tal tiene el deber de velar por la legalidad en aquel territorio. Así mismo debió ser “una fascista” aquella asustada cajera del Mercadona astigitano que quiso oponerse a la “acción del pueblo”.
    También pienso si esos chavales “peperos” no estarían influidos por sus abuelos – que hoy sustituyen a los padres dedicados a otras cosas distantes y distintas del acompañamiento de sus hijos – en algo que, habiendo sido políticamente normal en su época, hoy no lo es, al punto de levantar ampollas como en el caso que comentamos. Y es que los abuelos, como suele rumorearse, chochean, aunque también con los niños y los borrachos dicen la verdad. Porque es claro que salvo honrosas excepciones, las personas mayores de sesenta años han crecido y vivido en lo que ahora se llama el régimen anterior o se califica de oprobiosa dictadura, sin que al menos un cincuenta por ciento manifestara más descontento que el encerrado en algún chiste sobre Franco. En este sentido es recomendable visionar el NODO, si se quiere apagando la voz para no caer en la red propagandística de los comentarios que acompañan las imágenes. Es más que posible que, seguramente, entre los que aclaman al dictador en cualquiera de sus visitas a distintas poblaciones de España, identifiquen a sus abuelos o a sus padres sin ningún guardia detrás que los intimidara a hacer lo que hacían. E incluso pudiera darse el caso de algún político incombustible de derecha o de izquierda, todavía en activo, que se descubra a sí mismo entre el tumulto.
    También pienso en cuál será la reacción de esos jóvenes a los que, como en un juicio sumarísimo, se les abre expediente disciplinario y además, según escribes en tu artículo, incluyendo el “anuncio de expulsiones” – nada menos – antes de que el procedimiento se haya resuelto, con lo que ese Comité de Derechos y Garantías casi sobra; ya me agradaría conocer el grado de amparo que disfrutarán ante un hecho englobable en el derecho a la libertad de expresión, salvo que en los estatutos del partido figure taxativamente tipificado como falta muy grave dicho saludo. Y conste que pienso que, en su carácter simbólico del nacional socialismo, debería considerarse reprobable y por tanto proscrito dicho saludo. Como así también el saludo puño en alto y la bandera con la hoz y el martillo en cuanto símbolos de un comunismo, no menos totalitario y genocida en la derrumbada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que el nazismo y su cruz gamada lo fuera en Alemania y zonas conquistadas bélicamente. Ideologías ambas que nunca más deberían repetir sus trágicas sendas experiencias, todavía hoy actuantes en alguna que otra nación sojuzgada.
    Irreprochable el argumento jurídico sobre el escudo enmarcado por el águila de San Juan. Me parece increíble que a estas alturas de la vida española todavía andemos liados en tales ignorancias que han conllevado incluso bárbaros actos iconoclastas.
    Yo, como no me declaro republicano por respeto a la Constitución, no puedo imitar a ese personaje al que aludes, tan adicto a la División Lecrerc que se emociona con solo su recuerdo. Por su edad y con todos los respetos, he de suponer muy reciente su conocimiento de dicha unidad militar. ¡Antológico! Como ese otro ilustre que se toma en serio el “suspenso en democracia” otorgado de boca de un “catedrático emérito”, como el señor Moscoso.
    Pero en este campo, todo esfuerzo en pos del rigor histórico y de la coherencia en el pensar-decir, parece vano. Porque el problema no reside en la historia más o menos conocida, ni en el significado de las palabras, sino en la consigna partitocrática que todos deben obedecer. En Andalucía se prepara una nueva escalada “sub specie”, ahora, de una “memoria democrática” que en forma de ley inspiran los muy democráticos militantes del Partido Comunista por fin en el poder. Habrá que echarse a temblar o exilarse.

  6. Martín-Martín Says:

    El señor que firma Rafa tiene notorios problemas con los conocimientos históricos porque a lo que ignora (que según parece no es poco) lo considera falso. En este caso deja caer que lo que el autor del post reproduce, en frases conocidas del político socialista Largo Caballero, es mentira y supone que se trata de que la Historia la escriben los vencedores… ¡Y se refiere a una guerra que acabó hace setenta y tantos años! Todas las citas del post son auténticas como sabe cualquiera que conozca la Historia y no hable sin tener ni idea. La ignorancia es siempre un vacío pero cuando se envuelve en prepotencia y lleva a acusar a los demás porque no piensan como uno, se convierte en una patología. Cuando se cree que todos mienten menos uno mismo es que algo no funciona… y es cosa de especialistas.

  7. denis parquer Says:

    Hola Rafa, te saludo, efectivamente la Historia la escriben los vencedores, pero cuando están sustentadas en falsedades se desmoronan por si misma, nadie en su juicio cabal negaría el genocidio nazi o estalinista, en nuestra guerra fratricida hubo dos historias distintas, aunque si había una verdad: los dos bandos asesinaron unos a monjas, curas y “señoritos” que en algunos casos su señorío era ser de un bando e ideas distintas a las suyas, creo que Paracuellos no fue una leyenda, otros en venganza al ganar la guerra quizás no fuesen mejores que los otros por venganza, pero lo que si no hay que enrocarse es en la culpa absoluta del otro bando, podrás ver que en nuestra Historia hay también historiadores “independientes”, tuve familia en los dos bandos ( como muchísima gente) y los mismos cuentan los horrores sufridos por el bando contrario.

  8. Adán Moreno. Says:

    Para Rafa:
    Evidentemente, la historia la escriben los vencedores, pero como toda regla tiene su excepción, y ésta es la Guerra Civil Española, donde la historia la han escrito los vencidos, y gracias a la Ley de la Memoria “Histérica” la siguen escribiendo todavía hoy con un gobierno (sólo en teoría) de centro-derecha. Es ésta la peor lacra que tenemos en España, no es sólo la crisis económica, es el complejo de que la izquierda es moralmente superior a la derecha, de ahí que la peor crisis sea moral, institucional, política, “reinos taifas”, nacionalista y cultural (amén de la famosa crisis económica). Por desgracia auspiciada por la izquierda retrógrada de toda la vida y alentada por su masa borreguil. Lo dicho, toda norma tiene sus excepciones, el único país del mundo donde la historia la escriben los vencidos (todavía hoy y de forma oficial, desde el Gobierno, no sólo por escritores “independientes”) es el Reino de España. Así nos va.

  9. Adán Moreno. Says:

    NOTA:
    He escrito escritores “independientes” entre comillas porque quienes reciben subvenciones, pertenencias a logias secretas o sectas ideológicas, propuestas de ascensos y demás prebendas no pueden ser independientes, sino interesados, ya sea desde el Gobierno, desde una Comunidad Autónoma o desde un grupo de presión o lobby. Lo mismo que los “periodistas” que desinforman en los “medios de manipulación”. De ahí las comillas.

  10. OPCH Says:

    Enhorabuena Van Halen por plasmar y reivindicar en este post la necesidad, de quienes forman parte de los partidos políticos, de incrementar sus conocimientos de Historia. No le falta razón. Y es que se trata de un déficit de conocimientos sobre los acontecimientos históricos al que acompañan otras muchas lagunas en lo que a formación y nivel de nuestros políticos se refiere.

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