Radicalismo rampante y Estado de Derecho

by

El acto de homenaje a la Constitución celebrado en La Granja el pasado sábado con la presencia de todos los presidentes regionales del Partido Popular, los presidentes autonómicos y encabezado por Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular y del Gobierno, supuso un oasis de cordura en medio del desierto nacional que compone una realidad preocupante en la que se diría ascendemos una cucaña hacia el disparate y el ciego descreimiento  del país en sí mismo. Con motivo de la intervención de Rajoy en La Granja un periódico tituló: “El único sensato”.

La izquierda camina hacia la formación de una especie de frente popular, con tristes connotaciones históricas, desde la soberbia de un leninismo impostado de falsa socialdemocracia por conveniencia, un socialismo desnortado que cree que encontrará su salvación en el radicalismo delirante, una IU sin referencias y ocupada ya por el Caballo de Troya de Podemos, y la versión más radical del nacionalismo.

Incluso ciudadanos despistados o mal informados del centro y la derecha, a quienes les supongo buena intención, entienden que el leninismo populista supone la superación de los problemas, aunque el caldo de cultivo de Podemos es el socialismo y su izquierda, y de ahí los nervios de este espectro político.

Es común asignar a los grandes partidos políticos la responsabilidad de la situación del país desde la transición ya que se han sucedido en el gobierno de la Nación; pero deben serlo no sólo de lo censurable, también de lo positivo que se ha construido, cada uno con sus luces y sus sombras. La corrupción no es del sistema ni de los partidos sino de las personas, como una de las lacras que acosan al ser humano. Ha habido corrupción en todas las épocas y en todos los sistemas, y más cuanto menos transparencia han atesorado. Las herramientas contra la corrupción son la transparencia y la leyes.

La lógica decepción de los ciudadanos ante la corrupción y el desgaste debido al doloroso ajuste necesario para salir del hoyo en que Zapatero dejó el país con un terrorífico desajuste en las cuentas, después de negar la crisis y ser obligado por la Unión Europea a afrontar insuficientes reformas, por cierto no asumidas por Pedro Sánchez, no debería desembocar en creer en la utopía de Podemos que condenaría a España a la realidad de una república bananera con los medios de comunicación amordazados, la oposición en la cárcel, y elecciones meramente decorativas, con el escenario del desabastecimiento, del hambre y de un caudillismo trasnochado. Monedero, número dos de Podemos, ha sido claro: “Chávez hace posible lo imposible”. Pues que se quede con eso, pero que no nos condene a padecerlo.

El principal líder del populismo leninista ha empezado a reconocerse en alguna realidad evidente. A cuarenta alumnos de la Complutense que viajaron al Parlamento Europeo por la generosidad de su rector Carrillo, Iglesias, profesor asociado (no funcionario por oposición, sino a dedo) les declaraba algo obvio: “No es ya lo que uno quiere hacer en política sino lo que puede hacer uno realmente en política”. Eso mismo es lo que unos y otros criticaban de Rajoy cuando ganó las elecciones y empezó a gobernar. No hizo lo que quiso sino lo que pudo, en el margen que le dejaban las erróneas políticas anteriores.

Ante el radicalismo rampante el Estado de Derecho debería responder activamente y aplicando las leyes, pero nos encontramos con muchas sorpresas.

Jone Amezaga, condenada por la Audiencia Nacional a un año y seis meses de prisión acusada de enaltecimiento del terrorismo, sentencia confirmada por el Tribunal Supremo el pasado verano con orden de que se procediese a su detención para su ingreso en prisión, apareció el sábado pasado en Guenica ante cientos de personas que gritaban en favor de “un pueblo libre”, y habló a la concurrencia agradeciendo su trabajo y pidiendo que continuaran en el compromiso de “crear un pueblo libre”. Los servicios de información del Estado no se enteraron, ni la Policía ni la Guardia Civil hicieron acto de presencia para proceder a la detención de la condenada. El Estado de Derecho  falló.

Se han presentado públicamente documentos que avalan que Pablo Iglesias en su condición de empresario no cumplía ni cumple las más elementales reglas. Él mismo no ha sido capaz de negarlo sino desde la descalificación de quienes le denunciaban y pidiendo que echaran a la calle a un periodista que le interrogaba. Que se sepa, la FAPE no ha dicho ni pío, y la Asociación de la Prensa de Madrid, a la que pertenezco, tampoco.

Sobre los cobros en negro del propio Pablo Iglesias y de los trabajadores de sus empresas, el origen de sus cuantiosos fondos (de los que él mismo en un e-mail prohíbe a los suyos que se hable), la vulneración de la legislación laboral con sus empleados, la utilización aparentemente fraudulenta de una vivienda de protección pública como domicilio social de alguna de esas empresas y sede de su partido político, las propias limitaciones que  existen para el acceso a ese tipo de viviendas (que no es suya sino de su madre), y tantos flecos más, no tengo noticia de la intervención de la Inspección de Trabajo (ilustre Cuerpo al que pertenece el padre de Pablo Iglesias), ni  de la Agencia Tributaria, ni de la Fiscalía en lo que pueda concernirle. El Estado de Derecho está fallando.

Pablo Iglesias se ha atribuido la redacción y distribución del sms que convocó a una manifestación ilegal de acoso a las sedes del Partido Popular en la jornada de reflexión de las elecciones generales de 2004, lo que supone una flagrante ilegalidad. No ha habido reacción salvo por parte del PSOE que llevado por los celos se ha declarado también responsable de aquella vulneración de la jornada de reflexión sin precedentes hasta entonces. Ante la autoinculpación en un presunto delito, el Estado de Derecho mira para otro lado; ha fallado.

Acabo de ver un video que está a disposición de cualquier curioso en internet, en el que Monedero justifica los asesinatos por parte de ETA de ediles del País Vasco. Acusa a la Policía de distribuir droga entre jóvenes en el País Vasco, en Barcelona y en Madrid para evitar que se convirtieran en críticos del sistema. Su veracidad no ha sido negada por su protagonista. Esperanza Aguirre fue la primera en desenmascarar las conexiones de estos populistas leninistas con el entorno etarra; cuando el asunto llegó a los tribunales el abogado de Podemos se presentó sin el preceptivo poder notarial… Increíble. “Fuese y no hubo nada”. Por el video de Monedero no conozco ninguna reacción. Ni de la Dirección General de la Policía, ni de la Fiscalía, en un caso que es, o así lo parece, justificación del terrorismo e injurias a la Policía. El Estado de Derecho ha fallado.

Los ejemplos podrían ser infinitos. Mientras el radicalismo envalentonado avanza, el Estado de Derecho parece replegarse. Así nos va. Si las próximas elecciones generales ofrecen una realidad parlamentaria ingobernable ya será tarde para los “mea culpa”. La moderación y la sensatez van perdiendo y el radicalismo va ganando. A los radicales siempre les quedará el derecho al pataleo de la agitación callejera, menester en el que son maestros.  A los ciudadanos moderados, los que se quedan en sus casas, esa mayoría silenciosa respetuosa con las leyes ¿qué les quedará?

Anuncios

3 comentarios to “Radicalismo rampante y Estado de Derecho”

  1. Adán Moreno Says:

    Efectivamente vamos hacia una degradación social producto de que la sociedad cada vez es más izquierdista y más amoral. Zetapé abrió heridas y fue una oda al resentimiento de los vencidos plasmado en su Ley de la Memoria Histórica. Podemos es venganza, no es intención, es acción, es revolución, es negar la existencia a todo lo que no sea su ideología. La Guerra Civil de 1936 sigue viva en muchos segundorepublicanos, muchos incluso son profesores de Primaria, Secundaria y universitarios, gente nada ingenua, otros son etarras, todos tienen en común que no son cándidos y buscan venganza. No quisieron dar la Guerra Civil del 36 por acabada en los años 40 con “el maquis”, ni tampoco la quieren dar por zanjada con Podemos como representante de la izquierda radical y de los nacionalistas radicales, o sea, un moderno Frente Popular que quiere instaurar un Estado Soviético bolchevique en España. No siguen ningún modelo político porque no buscan hacer política, buscan la venganza, su mensaje inequívoco lo captan al vuelo todos los que todavía están en pie de guerra revanchista de los vencidos. En Navarra, tierra de fueros, Reyes y católicos Podemos es favorito para gobernar según las encuestas, ¿qué estará pasando para que esa estupenda región dé ese cambio? pues que ha venido gente a contaminar a estos nobles lugareños de otros lugares -pongamos que hablo de Jódar (Jaén) o de Guipúzcoa-, les han contado las mentiras de que Podemos es un soplo de regeneración política, les han contado las fábulas de las primaveras árabes y la alianza de las civilizaciones, les han hecho creer que los etarras son gudaris y que representan a los marginados, desfavorecidos, desarrapados y demás perroflautas y que van de bueno rollo (paz y amor) y pocos incautos se lo han creído, pero la mayoría no son incautos, son muy conscientes de esa llamada guerracivilista. Podemos es esa llamada a la guerra y vengar a sus antepasados vencidos en el 39, no al estilo de Zetapé (en el papel), sino en las propias carnes. Por otra parte sin la cesión del Estado a las pretensiones de los vencidos en la etapa de Zetapé, no se explica el fenómeno Podemos, porque cuando el Estado se muestra débil y cede y como dice el artículo el Estado mira para otro lado y falla el Estado de Derecho es cuando la gente pacífica se harta, como pasó en agosto de 1930 con el Pacto de San Sebastián (donde participaron moderados como Miguel Maura o Niceto Alcalá-Zamora) y más tarde culminaría con el apoyo de los monárquicos a la República y su espaldarazo al Rey Alfonso XIII. El Estado de Derecho debe actuar y mala pinta tiene la dimisión del Fiscal General del Estado (de los pocos que han sido imparciales y apolíticos), don Eduardo Torres Dulce, algo hay en el Estado de derecho que huele a chamusquina. Explosiva mezcla la del hartazgo de la gente (paro, corrupción, privilegios judiciales a determinadas personas, incumplimiento del programa político, caso Catalán, etc.), Podemos y los sucesivos fallos del Estado de Derecho.

  2. OPCH Says:

    La dualidad que da título a este nuevo artículo de Van Halen me mueve a la reflexión de si el Estado de Derecho construido tras no pocos esfuerzos será capaz de vencer su amenaza más directa y evidente desde su nacimiento o si, por el contrario, se mostrará dubitativo y débil ante el reto.
    Desde el ámbito teórico tengo la convicción plena de que se trata de un “cuerpo” sólido, férreo y sin fisuras con capacidad de respuesta a todo envite. Pero, sin embargo, y coincidiendo con los ejemplos que Van Halen nos ofrece, se muestra titubeante, débil y quebradizo en el despliegue práctico de su defensa. Y éste tal vez sea su máximo defecto y su mayor riesgo. El Estado de Derecho debe practicarse con su propia contundencia, que la posee, y más si de lo que se trata, como es el caso, es de su autoprotección. Existen los mecanismos suficientes para ello pero si quienes los tienen que poner en macha se muestran acomplejados o titubeantes de nada servirán. Por cuanto nos va en ello a todos confío en que esos mecanismos, y quienes de ellos deben responder, más pronto que tarde se pongan en funcionamiento y cumplan su función: proteger el Estado de Derecho

  3. Wolfgang Says:

    A pesar de la dosis de realidad que “personaje Podemos” se ha permitido en esa visita de cuarenta alumnos de la Complutense al Parlamento Europeo y que trae Van Halen a este post: “No es ya lo que uno quiere hacer en política sino lo que puede hacer uno realmente en política”-, aquél se sabe con ancho campo para, dentro de su vaporoso y contradictorio ideario, poder irrumpir groseramente, si algún día tuviera oportunidad, contra los principios básicos que defiende en la actualidad nuestro Estado de Derecho. Un ejemplo: artículo 6 de la Norma Fundamental del Estado, o sea de la Constitución: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”. Frente a esto el personaje de marras en su tarea de asesor de Hugo Chávez realizó en 2011 sucesivos informes al venezolano aconsejándole presentar al opositor Leopoldo López mediáticamente como un corrupto y silenciar al máximo la persecución política que el propio López venía denunciando y sufriendo. Con estos antecedentes no sorprende que cuando la esposa del opositor venezolano visitó nuestro país “personaje Podemos” hiciera el avestruz. ¿Habremos tomado nota? Me temo que no.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: