Pancho Villa en Cibeles

by

El ejército de Pancho Villa se ha instalado en Cibeles y ha ocupado el Ayuntamiento de Madrid. Pancho Villa tuvo su ascenso y su caída. Fue el célebre comandante de la División del Norte en las pugnas internas mexicanas de principios del siglo XX, ganó batallas, luego las perdió, y acabó baleado en Hidalgo del Parral (Chihuahua)  en 1923, a  los 45 años. De la tropa de Villa se decía que era indomablemente indisciplinada. De ahí procede el calificativo de “ejército de Pancho Villa” que se da a un colectivo sin control o desorganizado.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid aparece ante la opinión pública como refractario a la disciplina. Cada concejal de área dice lo que se le ocurre, convoca ruedas informativas, lanza globos sonda, y la alcaldesa Manuela Carmena lo último que ha dicho sobre un reciente anuncio desmentido es que respeta lo que opine y proclame cada concejal. Luego, si era necesario, su portavoz saldría al quite, y esa importante función la ocupa Rita Maestre, procesada por el asalto en topless a una capilla de la Complutense. Esta mujer es la larga mano de Pablo Iglesias en el Ayuntamiento, su comisaria política, su vicaria. No se mueve un folio sin que esta comecuras otorgue su nihil obstat.

Lo que se le ha ocurrido a Rita es crear en internet una especie de página de avisos: “Madrid VO. Versión Original” para desmentir a los medios informativos. Una supuesta información de la buena… Pero los medios de comunicación no se inventan los anuncios de nuevos impuestos ni demás ocurrencias municipales que obviamente nacen del concejal responsable. Como aquello del tic-tac de Pablo Iglesias, en este invento existe el precedente de Maduro que creó “El noticiero de la verdad” para desmentir a los escasos medios que aún no ha cerrado. Carmena declaró tras una de las ocurrencias de su equipo: “Hay que procurar no alarmar con la difusión de noticias”. O sea: hay que poner bozal a los informadores. Tal que Maduro.

Toda la oposición, empezando por Esperanza Aguirre que ganó las elecciones, pide que se suspenda ese “Madrid VO”, Carmona incluido, aunque éste a la hora de la verdad diese un patético paso atrás. Conozco y trato a Carmona desde hace años y es hombre culto e inteligente. No creo que sea feliz con este equipo al que le obligaron a apoyar. No le habrá agradado la lectura de “Madrid VO” plagada de faltas de ortografía que fueron corregidas en el texto cuando las redes sociales pusieron en evidencia los atentados ortográficos. En su última rueda informativa la asaltante de capillas se negó a aclarar nada. Orilló unas preguntas porque según dijo eran viejas y otras porque para ella no necesitaban aclaración. Y se atrevió a definir el papel de los medios informativos. Los periodistas asistían al disparate entre la hilaridad y la sorpresa. Malos tiempos para el periodismo municipal.

El comandante de este ejército de Pancho Villa no es Manuela Carmena sino Luis Cueto Álvarez de Sotomayor -qué aristocrático apellido-, coordinador general del Ayuntamiento y marido de su sobrina. Sin embargo, no va más allá de lo que Rita Maestre le deja. Es un técnico, un funcionario que ha trabajado para gobiernos socialistas y populares. Recordaba hace poco Jon Juaristi en ABC que este funcionario  trabajó en el Instituto Cervantes cuando él fue director. Llevó allí la dirección de Recursos Humanos. En su delicioso artículo, Juaristi define a Cueto Álvarez de Sotomayor como “un organizador eficaz y un podador implacable, nada sentimental, de los que siempre hacen falta”. Y añade: “Si yo fuera un concejal de Ahora Madrid, empezaría a preocuparme”. Es el humor de Jon, que no es negro pero sí inteligente.

El hombre para todo de Manuela Carmena era últimamente subdirector general de Innovación Empresarial, en la Secretaría de Estado de I+D+I, que rige para asombro de no pocos Carmen Vela, que se destacó en la pasada legislatura como miembro de la Plataforma de Apoyo a Zapatero. Llegó a ejercer como maestra de ceremonias en un acto zapaterista en el Círculo de Bellas Artes. En aquella ocasión el director de cine José Luis Cuerda leyó un manifiesto de adhesión a Zapatero en el que pidió “que no vuelva la turba mentirosa y humillante” refiriéndose al Partido Popular que, según dijo, “piensa desde su imbecilidad que todos somos más imbéciles que ellos”. Puede que aquel nombramiento fuese una humorada del ministro Luis de Guindos. Luis Cueto Álvarez de Sotomayor es un técnico, un funcionario multiuso, pero a Carmen Vela se le dio una secretaría de Estado. De animadora de la “ceja” a un viceministerio de la turba mentirosa y humillante, para condenarla a estar rodeada de imbéciles. José Luis Cuerda dixit. Y Vela hace curriculum para ser ministra si un día vuelve la turba que no es mentirosa ni humillante. Ese sí que sería un provechoso curso de formación que no paga Luis de Guindos de su bolsillo sino que sufragan los impuestos de los españoles.

La alcaldesa no da un paso sin la compañía y asistencia de su coordinador general y creo que hace bien porque si se han dado tantos espectáculos chuscos en tan poco tiempo no sé lo que hubiésemos padecido sin la fiel asistencia del coordinador a la primera autoridad municipal. Ella intenta tomar el timón, apuntalar su autoridad ante sus concejales, conseguir que no la contradigan, pero a menudo fracasa. La ningunean. Bastarán dos ejemplos. Carlos Sánchez, edil de Hacienda, anunció que las tasas al turismo y a los cajeros bancarios “entrarán dentro de lo posible en los Presupuestos de 2016”. Dos días después la alcaldesa aclaraba: “No hay ningún propósito de llevar a cabo ninguna de las dos tasas. Soy rotunda”. Y en la tarde de ese mismo día el edil Sánchez insistía: “En 2015 no habrá tasa. En el presupuesto de 2016, cuando llegue el momento, lo veremos”. Más tarde también creó un lío el anuncio de Carmona, qué cuajo, de que había conseguido que la alcaldesa rectificase “El noticiero de la verdad” caraqueño, versión madrileña. No tardó Rita, como vicaria pablista, en rectificar,  pero a Carmona. Y el panfleto digital sigue tal cual. Al tiempo hicieron el ridículo Carmona y Carmena. Esperanza Aguirre tenía razón cuando predijo al portavoz municipal socialista que no le harían caso. Cuestión de experiencia y conocimiento del percal.

En el equipo de la alcaldesa han coincidido no pocos frikis que también tienen sus ocurrencias. Sumadas a las de la propia Carmena el número de ellas ya es considerable. Algunas han sido sonadas. Como la contrata a cooperativas de madres para la limpieza de los colegios, idea que abandonó ante el revuelo. Uno se esperaba el paso siguiente: cooperativas de vecinos para limpiar las calles. O la creación de un banco público, medida estrella del programa de Ahora Madrid; quedó en nada; acaso porque Carmena reconoció que no tenía programa electoral sino un “conjunto de sugerencias”. O el cambio masivo, y en muchos casos esperpéntico, de nombres de calles; se aplaza. O los tiras y aflojas respecto a Zapata el de los tuits:  que si sería presidente de la Comisión de Cultura, que si portavoz… mientras recibía la complacencia y la comprensión de la alcaldesa. O el buen rollito de Carmena que evitó criticar otro muestrario de tuits aberrantes como los de Soto, el Guillotina, y García, el Empalador. Y luego las nuevas tasas anunciadas, desmentidas y resucitadas.  Y últimamente lo de “Madrid VO” que si sí, que si no… Aquellas “sugerencias”, que no programa, de la alcaldesa han sido tan disparatadas como el rastro de algunos de sus colaboradores en las redes sociales.

Carmena tiene una tienda de ropa para bebés en Malasaña. Es un establecimiento solidario. La mayoría de sus productos son de lana. “De lana de oveja merina, la traemos de Alemania”, aclara la dependienta a quien se interesa por el asunto, que de inmediato pregunta con sorpresa: “¿De Alemania? ¿Pero si España es de las mayores productoras de lana merina del mundo? Además, les saldría más barata”. Silencio de la dependienta. Ni el apoyo al producto español ni la racionalización de costes parecen importar. Carmena ya irá sabiendo que gestionar una tienda, por muy solidaria que sea, no es gestionar una gran ciudad.

En esta historia panchovillesca la protagonista es la alcaldesa pero uno de los papelones menos airosos es el que representa, mantengo que a su pesar, mi amigo Carmona. Cada día a la espera de nuevas ocurrencias.

Como en tiempos de Quevedo, que si se mordía la lengua se envenenaba, circula por los mentideros de la Villa y Corte esta cuarteta: “Con aires de comadrona / nos desgobierna Carmena / con ayuda de Carmona. / ¡No estamos de enhorabuena!”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: